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sábado, 4 de diciembre de 2010

Comentario sobre una ¿amenaza?






Confieso que me había olvidado completamente de Marco Albornoz. No es alguien a quien considere valga la pena pensar en él. Pero ayer, por la noche, fui agredido por un grupo de chavos supuestamente “bebidos”, cerca ya de llegar a mi domicilio. Eran un grupo de seis y, al parecer, habían salido de un billar que está en la calle por la que siempre paso para llegar a casa (y con cuyos parroquianos nunca había tenido conflicto alguno antes). Iba yo transitando, completamente abstraído en mis pensamientos, cuando al pasar junto a mí comenzaron a gritarme insultos, sin que mediara motivo.

Había otras personas en la calle, incluido un tipo de gorra, barba y lentes, que me llamó la atención pues parecía observar cómo reaccionaría yo. Fue una cuestión de segundos para que pasara por mi mente el siguiente encabezado en la nota roja: “Hombre muerto en riña callejera. Se hace de palabras y entre seis lo matan. Uno lo acuchilla por la espalda”.Y también pensé: provocación, Vicente Capello, Cisen, anonimos,"Laura H S"...

Porque de entre todas las personas que estaban en esa calle yo fui, quién sabe por qué, el único al que agredieron. Al igual que, quién sabe por qué, hay quienes obsesivamente monitorean lo que sobre mí aparece, dándole un sentido a su vida al estar pendientes de lo que hago.

Aparenté entonces seguir mi camino, mientras el grupo de cobardes tomaba rumbo a unas paradas de transporte público que hay cerca, pero pasados unos minutos fui tras ellos. Desafortunadamente ya les había perdido la pista. Incluso terminé pasando junto a un par de policías que estaban platicando, muy quitados de la pena. Bien sabía yo que podía darse un asesinato a unos metros de ellos y no se darían cuenta. O no querrían darse cuenta. Volví a tomar entonces mi camino.

Me recordó algo parecido que sucedió ya hace tiempo,que denuncié en el noticiario radiofónico Monitor, que entonces existía. Resulta que se hace referencia a este hecho en el último anonimo que se me envió, como anunciándome lo que iba a pasar ahora.

Quiere decir que esta gente revisa incluso hasta lo que haya aparecido acerca de mí, antes de que yo comenzara a publicar mis textos. Tanta infraestructura confirma que no se trata de un particular, sino del Cisen y similares. No deja de ser halagador, la verdad. Pero por eso, de momento no me interesa ingresar a Facebook. ¿Para qué facilitarles el trabajo a gentuza como ésta? Por lo menos que desquiten el sueldo.

Como se sabe, en los últimos tiempos en México se ha incrementado enormemente la acción de la delincuencia. Esto permite que los gobiernos federal, estatales y del Distrito Federal responsabilicen completamente de la violencia a los delincuentes. Como algo ajeno, algo que están combatiendo eficazmente y por tanto no tienen verdadera responsabilidad cuando un delito se comete, pues es imposible eliminar al 100% todos ellos. Si por pura casualidad el delito alcanza a quien ha denunciado públicamente lo que yo he denunciado, resultaría ser eso sólo una lamentable coincidencia.

Entonces como ya “no hay” censura gubernamental, los que silencian a los periodistas y, en general, a quienes denuncian cualquier irregularidad e ilícitos, son exclusivamente los delincuentes. O ni siquiera eso. Un lamentable asalto, un accidente, un rayo que cae precisamente sobre alguien, fenomenos de la naturaleza.

Aquí se hubiera tratado de un simple problema entre particulares que, como habría sido lo más probable si yo hubiera caído en la provocación que cuento, lamentablemente daba como resultado una situación fuera de control: un grupo de chavitos irresponsables pero no malintencionados ni previamente aleccionados, algo bebidos la noche de un viernes, se les ocurre la “puntada” de insultar “nomás porque sí” a alguien cualquiera que pasa junto a ellos. El agredido les responde; ellos, encolerizados, “irreflexivos como son todos los jóvenes” y sin medir consecuencias ni parecerles cobarde pelear seis contra uno lo atacan entre todos. Uno de ellos saca un cuchillo o le da por la espalda, cuando el hombre está descuidado mirando a los otros cinco, un golpe fuertísimo. Los chavos corren y no se atrapa a ninguno de ellos. Todos los testigos coinciden. El hombre se lo buscó: lo inteligente habría sido no hacer caso. El hombre hubiera sido yo. Colorín colorado, una de tantas historias de la delincuencia o de jovenes impulsivos en la Ciudad de México que termina mal.




Hace poco Julián Andrade Jardí, columnista del periódico La Razón, a quien conozco pero hace mucho tiempo no tengo contacto con él, escribió alabando al actual procurador del Distrito Federal (el mismo cuya dependencia entregó niños relacionados con averiguaciones previas a Casitas del Sur y dejó salir del país al futbolista Salvador Cabañas sin que hubiera declarado ante el Ministerio Público pero sí ante la televisión) por atreverse a cerrar el caso de Digna Ochoa. Después de 9 años de su muerte ya podía cerrarse el caso: la mujer se suicidó, no fue asesinada.




Yo quisiera decirle públicamente a Julián, con todo respeto, que en el periódico Milenio Diario, en el que él colaboró un tiempo, José Luis Martínez S., como pude verse en este mismo blog, censuró mi denuncia contra Rosa Beltrán por haber esta señora inventado una crónica que el periódico publicó como real y cierta -algo que, por ejemplo, en Estados Unidos, en donde Beltrán estudió su doctorado, habría implicado un escándalo del tamaño del de Jayson Blair-. El señor Martínez es el mismo señor que se pretende seguidor de la "vieja guardia" del periodismo nacional. Pues debería tomar ejemplo de lo bueno y no de lo malo de aquéllos.





Bueno, pues en Milenio se publicó hace unos años, en primera plana, precisamente que Digna Ochoa se había suicidado y tenía problemas psicológicos.




¿En qué se basaba esta afirmación presentada como información "dura"? Pues en “análisis” realizados por la comunidad de “inteligencia”, lo que gente anónima afirmaba haber “analizado” post mortem de la personalidad de ella. Esta “opinión experta” encontraba, entre otros problemas psicológicos de la fallecida, tendencias lesbianas. ¿Los elementos para probar estas tendencias lesbianas? Que Digna Ochoa no utilizaba vestidos con escote y en cambio usaba unos zapatos grandes y toscos. Esto fue publicado como información seria por Milenio Diario, bajo la firma de Lemic Madrid. Curiosamente en línea no se puede encontrar esto que fue publicado entonces y en cambio ahora lo que hay es una nota reciente, bastante respetuosa, implícitamente contradiciendo lo publicado hace años.

Como ya he mostrado con Elena Garro, es muy fácil, en la prensa mexicana que tenemos, el desacreditar post mortem a alguien. El paso del tiempo, las mentiras a modo y la desinformación generalmente desgastan, borran, cualquier cuestionamiento o duda.

Por eso, Julián, es tan poco creíble una versión como la otra.

Pero volvamos con Marco Albornoz. Los insultos y acusaciones que lanzó en mi contra se le revirtieron, exhibiéndose él solo como mentiroso, hipócrita y con un racismo latente. Y resulta que él mismo dejó bien claro que no merecía que yo les diera respuesta, pues terminó borrando lo que él mismo publicó en la dirección http://losperrosprimero.com.ar/perfiles/fasci-nacion/

Como en el caso del "ciudadano chileno" José (a) "Jota" Linderos, guardé lo publicado en mi contra y que el propio Marco Albornoz terminó borrando. Es el cache de la página original.

Aunque afirmó que "he leído perfiles tuyos de gente muy allegada a vos, muy próxima, mails y declaraciones que hacen de vos todo un personaje" no se animó a publicar esas mentiras, a pesar de que expresamente se lo autoricé.

No habría nada más que agregar si no fuera porque él lanzó una afirmación que, a la vista de lo recién sucedido, pudiera leerse de manera mucho más grave y seria y que no puedo ignorar. Albornoz escribió acerca de que yo, Tomoo Terada, “acabara solo” como el “actor de Kung Fu”.




El “actor de Kung Fu”, David Carradine (quien por cierto nada tenía de asiático y era hijo de John Carradine, un conocido actor de Hollywood) no "acabó solo", pues en el momento de su muerte estaba casado. Lo que sucedió con él es que que "murió solo". Y es entonces que lo publicado y después borrado por Marco Albornoz adquiere una connotación siniestra.

Si Marco Albornoz se prestó a que a través de su interpósita persona se me enviara veladamente una amenaza de muerte, entonces sí tengo que dirigirme pública y directamente a él y decirle que se puede ir mucho a chingar a la puta que lo parió, esto, junto con quienes lo manipularon desde México.

Y si no es así, si no ha descendido a ese nivel de bajeza despreciable, entonces lo invito a hacer lo siguiente si no quiere creerme que hay algo turbio con “Laura H S”. Que le pida a su nueva “amiga” que le proporcione su domicilio en México para que él pueda enviarle una carta por correo certificado. Y además que “ella” le cuente de algún logro profesional públicamente reconocido y comprobable.




Le aseguro que se va a encontrar con una desagradable sorpresa (si no se la ha encontrado ya) a pesar de la gran “simpatía mutua” que se ha desarrollado entre “ella” y él. Ni en México ni en la Argentina el dedicarse al envío de anonimos y otras labores sucias es una labor socialmente reconocida. Y nadie lo puede considerar como un logro.

Si vuelvo a ser provocado, en donde sea, ya veré lo que hago, en ese mismo momento. Pero antes tenía que hacer públicos estos hechos.

Por cierto, por pura casualidad hace poco había solicitado una cita con la actual directora del Archivo General de la Nación, para hablar sobre los ya famosos archivos. Preferí entonces no perder esa cita por ensarzarme en un pleito callejero "espontáneo" con seis jovenes "atolondrados".

También me enteré de que Vicente Capello murió el año pasado, de un infarto.


Postdata:

Se confirma todo lo anterior. Recibí un nuevo anonimo, pero esta vez incluso resultó divertido. Porque ahora hubo ya hasta "cambio de sexo" del "remitente". Esta gente, sin querer, a veces es graciosa.


Postdata 1:

Un anonimo más, pero en este se muestran bastante molestos. Dí en el clavo, les toqué en donde les duele. Ah, la envidia y la frustración de no tener logros propios. Pobre diablo de Marco Albornoz, acordó desaparecer su sitio "comprometido" con la defensa animal antes que dejar huella de la intervención de "Laura H S", villana salida de "Terminator 2" (adopta multiples formas). De todos modos allá en la Argentina los otros activistas animalistas fueron testigos y lo estarán cuestionando.

De todos modos la huella de "Laura" aparece aquí, en esta página de Facebook, de la que ya he guardado copia, por si "casualmente" luego desaparece.

Como a los lectores sin duda les empezará a resultar aburrido que haga referencia a estos anónimos que gente pagada envía, a partir de ahora me limitaré a irlos comentando en esta entrada. Las frustraciones y envidias que expresan dejan claro que, finalmente, son expresión no sólo de las "ordenes de arriba", sino de la obsesión que algunas personas tienen conmigo, entre ellas Rosa Beltrán, según confesión propia del "remitente".


Postdata2:
Recibí un anónimo del cual no tengo duda alguna de que es enviado por quienes alguna vez se hicieron llamar "Laura H S". Monitorear todos los diarios, a principios de año, para localizar una noticia que creen equivocadamente que será insultante para mí, confirma lo que ya he señalado antes: demasiada infraestructura para tratarse de un simple individuo molesto conmigo. Y en realidad, el que esta clase de gente esté tan molesta conmigo me confirma que estoy en el camino correcto.

Esta vez decido publicarlo porque permite hacer algunos comentarios pertinentes, a pesar de la evidente falta de inteligencia de quienes lo remiten, que por esta ocasión no se disfrazaron de mujer, algo sobre lo que comentaré a continuación.

Escribe Javier García Galiano en su columna de "El universal": "Mi tio, el poeta Enrique de Rivas me cuenta que la tumba de Maria Zambrano solía ser visitada por gatos innumerables. La desaparición de esos gatos coincidió con la proliferación de restaurantes chinos en esa ciudad"..¡Pero qué racismo! ¿En donde leído eso antes? ¿porque acusar a chinos y otros orientales de semejante vileza? jaja
Hace tiempo fueron exhibidas algunas muy buenas fotografias de chinos y coreanos cocinando manjares con carne de perro y gato..la anatomia del cadaver no dejaba lugar a dudas... Esta web(pincheschinos.blogspot.com) dejó de ser actualizada ¡lástima! algunas cosas mostradas ahi no tenian desperdicio. Más aún, el poseedor de ese blog confesó en alguna ocasión su cruzada para boicotear en Monterrey los restaurantes y comercios de Chinos, sugiriendo a los posibles clientes que no consumieran ni compraran nada en esos negocios con el argumento de los "exóticos" gustos de los orientales. ¡Qué pena no tener la referencia exacta del post donde se encontraban dichas fotos! ¡Eran tan nítidas! ja ja.


El texto del escritor Javier García Galiano se llama María y los gatos, y es un emocionado recuerdo de la filosofa española María Zambrano. Es extraño y una lástima que, a diferencia de otras columnas suyas, en este caso no se hayan abierto los comentarios. Le habría reenviado a Javier este anónimo preguntándole su posición al respecto. ¿O será acaso que medios como El Universal ya están sobre aviso, después de la polémica sobre Primero el Mundial, de que gente como este remitente utilizan los espacios de comentarios para dar rienda suelta a su racismo, y simplemente quieren evitar eso?

Conocí a Javier García Galiano hace tiempo, y aunque sólo lo he visto una vez, puedo contar que conmigo fue alguien muy agradable y amistoso. Me consta entonces que no tiene sentimientos racistas hacia los asiáticos o cualquier otro grupo. Pienso que lo suyo se trató de una ironía fallida o de mal gusto, pero algo muy diferente a la mentira deliberada de Rosa Beltrán. En cuanto sea posible lo buscaré y conversaré al respecto con él. Por cierto, irónicamente hay que agradecer a este remitente, pues me ha hecho darme cuenta de que muchas personas, como es el caso de Javier García Galiano, no estarán enteradas de lo hecho por la sí racista Beltrán

Mi experiencia es que, en parte por el mismo silencio que los asiáticos se han impuesto para no quejarse del racismo de que son objeto, el resultado es que lo que sería considerado claramente insultante en el caso de judíos, negros, indígenas y otros grupos, en el caso de los asiáticos se da por normal.

En cuanto al sitio que menciona el remitente ya lo conocía. Sus creadores, que aparentemente dejaron abandonado el sitio, varias veces aseveran ahí que lo suyo no es racismo. Esto parecería ser cierto pues incluso mencionan la piratería china de productos japoneses. Pero lo que jamás queda claro es: ¿por qué es mala la piratería china y no la realizada por mexicanos? ¿Debería existir un sitio llamado pinchesmexicanos.blogspot.com denunciando la venta de películas y discos piratas, conocida por todos y realizada en forma pública y masiva?

Que criminales los hay de cualquier raza, sexo, clase social, orientación sexual, etcétera, debería de ser evidente. El problema es cuando se generaliza la conducta de uno o varios miembros de un grupo cualquiera para generalizar sobre ese grupo y condenar a todos sus miembros de antemano. Así como existe el sitio mencionado existe, por ejemplo, judiosenmexico.blogspot.com. Sus autores también son anónimos y sus señalamientos se parecen a los del primer sitio mencionado, pero cambiando de grupo a estigmatizar.

En cuanto al consumo de carne de perro y de gato por asiáticos habrá que ilustrar al remitente. En algunos países asiáticos se consume la carne de esos animales, muy lindos pero los cuales intrínsecamente no son diferentes de vacas, borregos, terneras, cerdos y otros animales también muy lindos y que hasta pueden tenerse como mascotas. Pero en la hipocresía de Occidente se procura omitir recordar que el origen de los deliciosos bifes, arracheras, manitas de puerco y otras delicias que se consuman masivamente tiene su origen en el sufrimiento animal. Por eso los únicos animalistas consecuentes son aquellos que practican el vegetarianismo.

sábado, 16 de octubre de 2010

Marco Albornoz



Te agradezco que me hayas ayudado a encontrar algunas erratas que no había percibido en mi texto de recepción de comentarios. Decidí no publicar tu primer comentario pues con este segundo implícitamente reconoces que el anterior sólo consiste en insultos.

Tengo que hacerte notar que escribí entre comillas lo de "argentino de mierda" (que no "agentino" como escribes tú), porque respeto mucho a los argentinos como Borges y Cortázar, tal como lo manifesté, y esas comillas tienen la finalidad de establecer que no estoy generalizando sobre todos los argentinos. Ni todos los chilenos. Tú no eres todos "los Sudacas", por utilizar tu propia expresión.

Tuve que enseñarles historia chilena a unos chilenos racistas, y por lo visto tengo que enseñarte a realizar lectura de comprensión de lo que tú mismo escribes.

Según tú, "no soy nadie", pero resulta que monitoreas mi blog y te tomas el trabajo de mandarme dos comentarios seguidos, el primero insultante. Ahora acabo de leer el tercero, también insultante. Y tu aliado, tu "hermano", el "ciudadano chileno de mierda" José (alias "Jota") Linderos se tomó el trabajo de intentar calumniarme y después quiso borrar las huellas de su bajeza.

Realmente me asombra que te hagas el ofendido por lo de "argentino de mierda" junto a tu nombre. Te remito a leer de nuevo nuestra polémica que tú de forma unilateral concluiste. Acabo de leer la mentira que pusiste en tu blog y ahora tienes el cinismo de enviarme de que yo fui quien dejé de participar en la polémica. Guardo el correo del último comentario que te envié y que no publicaste con el pretexto de la erística. ¿Por cierto, finalmente leíste a tu compatriota Corina Courtis para ilustrarte, como te lo escribí? Pues bien, publicaré ese correo censurado por ti, si es necesario, para exhibirte, igual que exhibí a Linderos. Y te reto públicamente a reanudar la polémica, si te atreves. Pero será en terreno neutral o publicando al mismo tiempo, para que no puedas huir de nuevo "erísticamente". Y sin "verborragias sarcásticas" para esconderte.

Para ti haber escrito "chino de mierda" en la dirección web de un texto sobre "Favio" (Fabio) Hua Fang, con su nombre bien claro ahí, según tú no había sido insulto ni expresión racista. Claro, según tú, los chinos si pueden ser "de mierda" pero no los argentinos, y menos uno con tu "viveza criolla" e inflado ego. ¡El mismo Marco Albornoz que escribe acerca de los "chinos de mierda" es el ofendido "argentino de mierda"!

¿No preguntas por "Clinton", de quien afirmabas que era "el único objeto de mi pre-ocupación"? Bueno, no es extraño, si me atribuiste falsamente que yo habría afirmado que el perro estaba muerto. Tú solo te exhibes y seguramente con estas conductas lograras que no sólo yo pierda el respeto por ti, el respeto que al principio te tuve como polemista.

Y para que veas, ahora no tienes el espacio de un comentario sino de toda una entrada que tiene como título tu nombre. Ninguna distorsión del mismo, del que afirmas en tu primer comentario que hay que pedirte permiso para usarlo cual si lo tuvieras patentado, ninguna afirmación acerca de ti que no sea verificable, ningún insulto (no me rebajaré a tu nivel). Ecce Homo simplemente.


2010/10/15 Ἀντισθένης

Ἀντισθένης ha dejado un nuevo comentario en su entrada "La defensa animal como pretexto de la cruzada raci...":

"Me gusta la buena conversación, sea personal o en línea, pero borraré sin contempaciones cualquier insulto. Cuando he criticado a alguien siempre he mostrado las razones para hacerlo. Y jamás me he ocultado en el anónimato, como hacen muchos en línea."... No es que me sienta ofendido, no sos nadie, pero publicar "agentino de mierda" al lado de mi nombre se entiende por insulto, ¿no te parece? ¿Quién se oculta ahora en las moderaciones y des-promesas?


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A continuación mi comentario censurado, que Marco Albornoz ya no publicó, dando fin unilateralmente a la polémica, y que tengo en mi bandeja de mensajes enviados:

from Tomoo Terada
to Marco
date Wed, Aug 11, 2010 at 7:19 PM
subject Respuesta
mailed-by gmail.com

hide details Aug 11


Mira, si necesitas empezar a lanzar exabruptos acerca del recarajo y demás, sin duda sientes no sólo que te has ido a ese recarajo que mencionas, pues necesitas ocultar tu falta de argumentos utilizando incorrectamente las palabras erística, dialéctica y paidéctica (estas últimas, según tus mensajes, si es que no los cambias como ya se vio, serían intercambiables).

Hay que aclararle a nuestros posibles lectores que el anterior comentario y este actual han llegado desde mi correo personal al tuyo, pues empecé a tener problemas para ingresar mis respuestas (no te estoy responsabilizando y te consta que hasta te agradecí, en el intercambio de correos que tuvimos al respecto, lo que consideré honestidad tuya pero que ahora, después de leer tu última respuesta, considero mero "fair play"). A partir de ahora lo haré por esta vía, incluso para tener constancia del envío, utilizar cursivas y negritas al igual que lo haces tú, y poder poner enlaces por debajo del texto y sin necesidad de ponerlos aparte. Próximamente voy a escribir en mi blog sobre esta singular práctica de tus “hermanos” de combinar amor a los animales y racismo. Desde ahora estás invitado, honrando el “fair play”, a enviar tus comentarios, los cuales responderé si estoy en descuerdo, igual que lo haces tú aquí.


Por cierto que me sorprendió ver que, cuando quieres, sabes dividir en párrafos un texto, escribir de manera clara en lugar de las parrafadas sobre la "linguistería lacaniana" y demás. En fin, si tú quieres intencionalmente escribir mal (y eso que te identificas como escritor), de cara a los posibles lectores de este debate, a fin de confundir, sigue la estrategia de sofista que quieras.


Como única respuesta de mi parte al respecto cito a Ernesto Sábato citando a Antonio Machado:

Sábato: Sí, dije que cierta pompa estilística, que fue combatida por hombres como Borges, parecía entrar ahora en algunas formas de la vanguardia. Siempre recuerdo aquella parte tan graciosa de Machado. Juan de Mairena hace pasar al pizarrón al mejor alumno y le hace escribir: "Los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa". Luego le pide que ponga eso en forma poética, el chico piensa un momento y luego escribe: "Las cosas que pasan en la calle." Mairena lo felicitó. Claro, se podrá decir que una frase como "Las cosas que pasan en la calle" no es poesía. Pero la otra variante tampoco es poética: sólo es abominable.



Y vaya, al fin estamos de acuerdo en algo. Sin duda el perro no se lo hizo a sí mismo (sin duda quisiste decir herirse a sí mismo). En lo que estamos en desacuerdo es en que yo no sé si Fabio Hua Fang es inocente o culpable. En cambio tú, desde el principio, sin haber sin sido testigo directo de los hechos, al igual que yo, ya decidiste que es culpable porque así lo han señalado esos “hermanos” tan mentirosos (y nostálgicos de los nazis, según ellos mismos declaran) que tienes.


Y antes de continuar, una digresión, porque escribes que pretendo “esta plataforma (tu le llamas ‘mi modesto blog animalista´) para acusarlos”, a tus “hermanos”. Te recuerdo (lee más arriba o más abajo, según corresponda) que fuiste tú quien planteó el abrir un debate sobre este tema, y habría supuesto que alguien tan convencido de la justeza de su causa tendría forma de convencerme con sus claros argumentos o, si no, hacer evidente ante los posibles lectores de lo injusto y errado de mis acusaciones.


Yo no puedo por ejemplo, de ningún modo, obligarte a cambiar lo de “chinovsclinton”, pero lo que sí puedo es mostrar que es la expresión de una concepción racista tan enraizada que se toma por hecho normal. ¡No me digas que a eso le tienes miedo! Espero que tampoco tengas miedo a leer determinados libros, como, por ejemplo, Construcciones de Alteridad: Discursos Cotidianos Sobre La Inmigración Coreana en Buenos Aires (Eudeba, 2000) de tu compatriota Corina Courtis, que muestra la manipulación en la prensa argentina al referirse a la comunidad coreana referida.


Como ya me he alargado más de lo que considero deseable, me limito a comentar que el enlace que pones sólo demuestra la torpeza en defender su causa de tus “hermanos”, pues dos de los tres comentarios que se permitieron (cuando lo consulté los comentarios habían sido cerrados) -y eso sin incluir uno que fue borrado-, como respuesta al texto de la diseñadora gráfica Vero González Encinas, fueron más bien escépticos y críticos.


Saludos desde México, de un humilde practicante de la mayéutica.
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Acabo de leer una nueva entrada en el blog del pobre Marco Albornoz. Ya que menciona a la masonería, resulta que ésta, en la Argentina, tiene como objetivos: "la exaltación y el perfeccionamiento de las más elevadas virtudes humanas". Creo que es evidente para el lector que Albornoz no representa esas cualidades.

Por supuesto que no volveré a participar en su blog, pues en lugar de insultarme debió de haber publicado el comentario censurado, para que fuera creíble su voluntad de diálogo.

Lo que sí, me tomaré la molestia de preguntar si alguien de la Embajada argentina en México quiere dar testimonio de que mi mensaje a Albornoz fue enviado y se encuentra en mi correo, en la sección de mensajes enviados, ya que muy cínicamente lo niega. ¡De pena ajena! Si aceptan, supongo que él no pondrá en duda la palabra de los representantes oficiales de su país.

Para que no quede ninguna duda.

viernes, 15 de octubre de 2010

La defensa animal como pretexto de la cruzada racista en el cono sur





Retomo el asunto de la cruzada racista que se dio en Chile alrededor de la presunta agresión del restaurantero chino Fabio Hua Fang al perro "Clinton" -siendo que el pobre animal ahora está olvidado por los tantos "defensores" que le salieron mientras el objetivo fuera la campaña de odio contra el "chino".




Y ahora, una vez que, venturosamente, los 33 mineros del yacimiento de San José fueron rescatados.



Como también venturosamente, hasta donde se puede saber en línea, Hua Fang no terminó linchado como los racistas pretendían.

Ya que el cobarde y deshonesto ciudadano chileno José alias "Jota" Linderos se dio cuenta de que su ataque en mi contra resultó contraproducente desapareció entonces el enlace original del mismo y ahora ahí se solicita el darse de alta por ser "zona privada" (http://elsoldeiquique.cl/index.php?option=com_user&view=login&return=aHR0cDovL2Vsc29sZGVpcXVpcXVlLmNsLz9vcHRpb249Y29tX2NvbnRlbnQmdmlldz1hcnRpY2xlJmlkPTIzNiZjYXRpZD01NyZJdGVtaWQ9MTEwJmZvbnRzdHlsZT1mLWxhcmdlcg==).

Tuve la precaución de guardar el archivo de su líbelo en contra mía y está a consulta en este enlace.

Por lo tanto para nadie será necesario darse de alta en su periodicucho en línea, El Sol de Iquique, a fin de poder enterarse de este asunto.

Y por supuesto está pendiente la respuesta que merece el culto "argentino de mierda" Marco Albornoz, quien inició un debate conmigo sobre el asunto del perro "Clinton", debate que él mismo propuso pero del que terminó huyendo cobardemente, entre mentiras y pretextos llenos de lo que los propios argentinos llaman "viveza criolla", al darse cuenta de que no le iba a resultar fácil.

Esta entrada irá creciendo.

[Noticia de última hora (sábado 16 de febrero de 2010, 13:03, hora de la Ciudad de México): Acabo de leer dos comentarios que Marco Albornoz envió uno tras otro, hace unas horas, como reacción a esta entrada en la que se le menciona, y que supuestamente le ha provocado una gran indignación.

Por supuesto que los publicaré pero no sin antes redactar las respectivas respuestas que se merecen, igual que él jamás publicó mis comentarios en su blog "animalista" sin acompañarlos con sus tramposas "respuestas". Y eso que me insulta en el primero, pero como en el segundo alude de algún modo al "fair play" al que aludí en mi último comentario que le envié y que ya no publicó, mostraré tolerancia a este hipócrita "defensor animal" que para nada habla ni pregunta sobre el "individuo Clinton". Estén pendientes.]

Más sobre Marco Albornoz en la entrada siguiente: teradatomoo.blogspot.com/argentinovstomoo

[No recuerdo haber conocido alguna vez a una "Laura H S", quien, si es una persona real, realmente no se identifica, así que es lo mismo que un anónimo. Pero no es difícil obtener información acerca de mí y manipularla, mezclándola con mentiras: me he conseguido grandes enemigos como, por ejemplo y por obvias razones, la gente del Cisen.

Y por cierto que para saber lo del Barco Mundial de la Juventud no se necesita haberme conocido. Eso está en línea: http://gbooks1.melodysoft.com/app?ID=ondanikkei&DOC=211 . Lo sucedido en Chile sólo confirma lo que preví entonces, en cuanto a los resultados nefastos de callar y no hacer frente a los estereotipos racistas.

Y Rosa Beltrán, como alta funcionaria de la UNAM, facilmente puede conseguir en dónde estudié, pues aquí se mencionan mis estudios en esa Universidad: http://www.letralia.com/firmas/teradatomoo.htm. Esa señora realmente estaría obsesionada conmigo. Pues habiendo sido yo censurado en Laberinto, mi blog le ha parecido tan amenazante como para, en respuesta, haber mandado crear, con evidentes amplios recursos, su propio sitio. ]

Pero lo importante es escribir acerca de lo sucedido con el pobre perro "Clinton" y Fabio Hua Fang. Continuaremos con el tema.

Antes de proseguir, dos anotaciones importantes:

La "viveza criolla" no tiene, hasta donde sé, una definición establecida y compartida por todos en la Argentina, pero por lo que he hablado con los argentinos que he conocido tiene mucho que ver con esa imagen, ese estereotipo del argentino como un individuo prepotente, presuntuoso, dedicado a sobajar a los demás, quienes no lo "merecen". Que detrás de una aparente seguridad, una fachada de alta autoestima en realidad oculta una profunda inseguridad. Esta es la imagen que se usa en los chistes sobre argentinos.

Esta imagen, este estereotipo que algunos argentinos se han encargado de difundir al exterior de la Argentina con su conducta, ha perjudicado a sus demás compatriotas, quienes muchas veces se enfrentan con el recelo en otros países latinoamericanos por el simple hecho de abrir la boca y hablar con el típico acento argentino, y con el vos, con el che y otros argentinismos. Que tienen que oir, por ejemplo, que se les diga que son bastante agradables para ser argentinos. Así que no hay que generalizar, a pesar de encontrarse casos como el del hipócrita "defensor animal", Marco Albornoz, ya señalado.

A gente como él por lo visto sólo le interesa utilizar a "Clinton" como pretexto para poder manifestar libremente su odio. ¿Por qué no organiza este simulador una colecta para que se le pague a alguien para cuidar a "Clinton" el resto de lo que tenga de vida, si es que no se consigue persona que lo adopte? ¿O por qué no adopta él mismo a "Clinton", su "única pre-ocupación", y se lo trae desde Chile?

La segunda anotación se refiere a los defensores animales, quienes tienen todo mi respeto y admiración siempre que su actividad no oculte otros intereses. Mencione el caso de la activista pro derechos animales Pepa García, de Teleperra, a quien incluso envié un correo de felicitación por su valentía al ir en contra de la corriente y señalar el racismo que se estaba dando alrededor del caso del perro "Clinton". Espero no haya recibido anónimos insultantes por eso.

Esto hay que dejarlo muy claro para quienes por primera vez lean sobre este asunto, a fin de que no sean engañados. A Marco Albornoz no puede importarle menos el perro "Clinton" y la defensa animal. Para él sólo se trata de un pleito personal que intenta disfrazar como indignada defensa de un perro por el que no ha hecho (ni por lo visto hará) nada real.

En realidad se trata de puro resentimiento suyo porque "me atreví" a meterme con él, a exhibirlo. Durante más de dos meses ha estado en este blog la entrada inmediatamente anterior: http://teradatomoo.blogspot.com/2010/08/respuesta-al-deshonesto-y-censurador.html , la cual fue dirigida a los racistas chilenos disfrazados de defensores animales. Albornoz en ningún momento asumió la "defensa" por sus "hermanos", supuestamente luchando por "Clinton". Ni lo ofendió la imagen de Augusto Pinochet que coloqué en esa entrada para que los sedicentes "defensores animales" pudieran ver, cual si fuera un espejo, su verdadera imagen.

Fue hasta que lo mencioné por su nombre que, furioso y echando espuma por la boca, se dio por aludido.

Es el mismo que concluyó unilateralmente en su blog la polémica que él mismo había propuesto que entablaramos, censurando el último comentario que envié de mi correo al suyo. Y que ahora clama "censura" de mi parte siendo que, en todo caso, el me censuró primero. Y no sólo eso: abusivamente quiso dejar bien establecido que él tenía la última palabra y que ya no había más de que hablar, firmando "M" y mandándome a un enlace que, según él, apoyaba su punto de vista. Realmente lo que le ha sacado de quicio es el que le haya dado una sopa de su propio chocolate. Que le haya aplicado el mismo trato que aplica a los demás.

Nuestro hipócrita "defensor animal" con sus insultos lo que pretende es que me rebaje a su nivel, desatar un flame war que "probaría" que soy tan hipócrita como lo es él. Que de mi parte no habría tampoco interés real alguno en discutir seriamente la defensa animal, el racismo y cualquier otro tema. Cree también que replicando sus mensajes en Facebook y otras partes la gente en línea le dará la razón, como si el que más pueda gritar y más fuerte lo haga pudiera demostrar con eso que tiene la razón.

Por supuesto mis enemigos en México pueden seguir apoyándolo escribiendo en su blog sus mentiras acerca de mí, cual muro de los Lamentos, multiplicándose y ocultos tras varios nombres. Como dice el refrán: Dios los cría y ellos se juntan...

Pero a pesar de la hipocresía y cinismo de Albornoz me pregunto si su gran ego no sufrirá un severo daño cuando se dé cuenta de que fue utilizado como "tonto útil", desde México, por el Cisen y otras entidades y personajes igualmente oscuros.

Me escribió:

Pero gracias por la experiencia, he leído perfiles tuyos de gente muy allegada a vos, muy próxima, mails y declaraciones que hacen de vos todo un personaje, che...

Pues lo autorizo a publicar toda esa basura, esos "mails y declaraciones" de gente que utiliza seudónimos y abre cuentas de correo con diferentes nombres inventados, a fin de evitar ser rastreados. Sólo probarían la "Severa Vigilancia" -como el título de la obra de Jean Genet- a la que alguien como yo, que "no soy nada", estaría sometido.

Por eso se equivoca al hablar de que quien se oculta tras "Laura H S" o cualquier otro nombre inventado sea gente allegada a mí. Porque mis allegados son personas con nombres reales y valor para dar la cara, a diferencia de sus nuevos "amigos", con quienes sólo el odio compartido hacia mí es su único punto de unión.

[Por cierto que recibí un comentario de "Laura H S", pero bajo otro nombre, según parece ser su costumbre. Dice conocer a Rosa Beltrán y hablar con ella. (!) (?)]

[Después de que mencioné públicamente el comentario anterior recibí otro que pretendía "corregir" lo antes escrito, enviado también bajo otro nuevo nombre. Me quedé tan asombrado de este rápido cambio que, además de aprovechar para adelantar en otros asuntos, estuve pensando en si debía de publicarlos. Decidí no hacerlo pues sería darles una seriedad y respetabilidad que no tienen. Estuve pensando también en si debía volver a escribirle al actual jefe de Rosa Beltrán, el Coordinador de Difusión Cultural de la UNAM, Sealtiel Alatriste, para desmentir la respuesta que me había dado en cuanto a que lo de Beltrán había sido un "malentendido", haciendo de su conocimiento esto.

A pesar del profundo desprecio que tengo hacia una mitómana racista como lo es Rosa Beltrán, ni yo ni nadie podría acusarla de algo con base en que el autor de un anónimo dice conocerla. Contradeciría lo que he peleado en el caso de Elena Garro. Por su propio carácter no podrían ser, en todo caso, prueba alguna en contra de Beltrán.

Quienes haya vivido el recibir anonimos saben que la intención de quien o quienes lo hacen es el sentir poder sobre la persona a la creen que así pueden intimidar.

Ya he explicado a los nuevos lectores de qué va el asunto con el hipócrita "defensor animal" Marco Albornoz. Ahora daré los antecedentes sobre el Cisen y Rosa Beltrán.

El Cisen (Centro de Investigación y Seguridad Nacional) es el organo del gobierno federal mexicano dedicado a la "inteligencia política". A partir de mi investigación sobre el escándalo de las acusaciones de espionaje en contra de la escritora Elena Garro derivé a encontrar que la presencia de personal del Cisen en el Archivo General de la Nación, para hacerse cargo de las pruebas de actos genocidas que involucraban a sus propios compañeros, era ilegal. Esto tuvo su primera manifestación publicada en una columna del periódico Milenio Diario, uno de los principales periódicos mexicanos, dejando de lado algunas violaciones a la ética periodística que algunos de sus miembros cometen como, por ejemplo, la censura que ya he mencionado sufrí en su suplemento cultural, Laberinto, porque su editor quiso darle un espaldarazo público precisamente a Rosa Beltrán.

Aunque no de inmediato, no mucho tiempo después de que esta columna sobre mi investigación,"La guerra sucia de Fox", fuera publicada, a su autora, Maite Reyes-Retana, se le dijo que el periódico tenía problemas presupuestales, que no había dinero para pagarle su columna. Ni se le corrió ni se le censuró en el sentido de una negativa a publicar un texto que ella entregara. Simple cuestión de dinero. Pero curiosamente, hasta donde he podido darme cuenta, la suya, la columna "Acentos", fue la única columna eliminada en esa época.

Y mucho antes de eso, antes que a cualquier otro medio, me había dirigido con esta información al periódico Reforma, otro de los principales periódicos del país. Me entrevistó un reportero llamado Israel Rivera, a quien entregué unas 30 copias de documentos oficiales relacionados con el asunto. Después de innumerables ocasiones posteriores en las que pregunté por este reportero y por su editor, Jorge Arturo Hidalgo, resultó que el reportero había renunciado o lo habían corrido (no se me explicó). Si desde un principio se me hubiera dicho claramente que para Reforma esa información no tenía relevancia periodística o no iba con su línea editorial me habría parecido una actitud discutible pero respetable. Pero lo que hubo fueron todas esas vueltas extrañas.]