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martes, 6 de mayo de 2014

Fraude en el Concurso de Ensayo sobre el Canal del Congreso


[Me avisaron que llamaron al teléfono de contacto que había dado, preguntando por mí, "una señorita" del Canal del Congreso, de "comunicación". Eso actualiza este asunto. Le escribí por eso en Twitter a la actual directora del Canal del Congreso, Blanca Lilia Ibarra, muy molesto, pues sigo indignado de que se me haya utilizado para la farsa del concurso. Tal vez sobrerreaccioné sin que tuviera la culpa la señorita, quien, obvio, sólo cumplía indicaciones de sus empleadores.] 










NOTA: Esta entrada, hasta el momento consiste en cuatro partes: 

a). Mi escrito original al senador Alejandro Encinas Rodríguez, en ese momento presidente de la Comisión Bicamaral del Canal del Congreso, denunciando el fraude en el Concurso de Ensayo que el Canal organizó; 

b). La respuesta que el señor Javier Esteinou Madrid, presidente del jurado de ese concurso, dirigió al senador Encinas buscando desmentir mis acusaciones; 

c). Mi respuesta al senador Encinas mostrando cuán poco serias era la respuesta del señor Esteinou; 

d). La invitación que recibí para acudir a la ceremonia de premiación del concurso y mis dudas al respecto;

e). Un breve recuento de cómo, finalmente, acudí a la ceremonia de premiación porque tuve los pantalones para rechazar, firme pero educadamente, en persona, la mención honorífica que me presentaba la entonces directora del Canal, Leticia Salas, al tiempo que desairaba la pillo de Esteinou. Y cómo el Canal del Congreso luego mostró su rostro estalinista al eliminar cualquier mención e imagen de este acto de protesta, e incluso mi solo nombre.  

El primer escrito es largo, y puede desalentar a algunos de proseguir la lectura, pero era importante establecer que el señalamiento de la existencia del fraude era plenamente demostrable y no se trataba de un capricho u ocurrencia. Los escritos dos y tres, correspondientes al señor Esteinou y a mí, son mucho más cortos, y de su lectura quedará claro que no sólo existe un fraude en cuanto al otorgamiento del primer lugar en la categoría B del concurso, sino un consistente premiar a quienes escriban "bonito" acerca de cómo se maneja el Canal del Congreso. 

Mientras que a aquellos que se atreven a señalar fallas e incluso indicios de corrupción en el Canal del Congreso se les otorgan menciones honoríficas, a fin de mostrar una supuesta voluntad de "inclusión" y quitar fuerza a esas críticas, pues se da a entender, como lo señala el propio señor Esteinou, que no obtienen galardón alguno "porque el nivel de exposición del contenido de su estudio no consumó el desarrollo de sus ideas y propuestas formuladas con base en los indicadores de evaluación".








to: Alejandro Encinas Rodríguez <aencinas@senado.gob.mx>
cc: Gerardo Maximiliano Cortázar Lara <maximiliano.cortazar@congreso.gob.mx>,
 María de la Paloma Villaseñor Vargas <paloma.villasenor@congreso.gob.mx>,
 Jesús Casillas Romero <jesus.casillas@senado.gob.mx>,
 Daniel Gabriel Ávila Ruiz <daniel.avila@pan.senado.gob.mx>,
 Alfa Eliana González Magallanes <alfa.gonzalez@congreso.gob.mx>,
 Leticia Araceli Salas Torres <leticia.salas@canaldelcongreso.gob.mx>
date: Tue, May 6, 2014 at 11:49 AM
subject: Fraude en el Concurso de Ensayo del Canal del Congreso
mailed-by: gmail.com


Senador Alejandro Encinas Rodríguez (PRD)
Presidente de la Comisión Bicamaral del Canal del Congreso


Le dije personalmente, cara a cara, el viernes 2 de mayo, cuando nos conocimos después de la presentación del libro Privatización del petróleo. El robo del siglo, en el Centro Cultural Elena Garro, y se lo reiteré ayer, frente al Senado cuando llegó en su vehículo para alguna reunión, que como participante en el Tercer Concurso de Ensayo sobre el Canal del Congreso denuncio que hubo fraude en el mismo. Ahora por escrito y sin la muchedumbre y el tumulto que hubo en la presentación ni la prisa suya de ayer para ingresar al Senado le especifico que, por ejemplo, el primer lugar de la categoría B, en la cual participé, se otorgó de forma corrupta por parte del jurado en beneficio de un determinado concursante y en prejuicio de nosotros, los otros dos participantes en esa categoría, con indicios de que fue un resultado previamente arreglado; eso entre otros aspectos turbios del concurso.



Por supuesto no me corresponde hacer las alabanzas a la valía del ensayo que presenté, pero sí reivindico el derecho de defenderlo del daño, menoscabo y burla que sufre mi trabajo al haber sido presentado de buena fe por mí en un concurso que resultó fraudulento. Exijo una disculpa pública, y contemplo el exigir también que se retire mi nombre de cualquier información institucional referida al concurso e incluso se retire mi ensayo del sitio web del Canal del Congreso para no avalar, en ninguna forma, este cínico engaño.



Disculpará que este correo sea largo (y de todas formas no voy a poner todo, pues me urge enviárselo para este martes, antes de ir a su oficina, para luego hacerlo público en mi blog teradatomoo.blogspot.com), pero como considero delicado y grave el acusar públicamente que el concurso estuvo manipulado (supongo comparte mi punto de vista), tengo que ser muy preciso y hasta puntilloso para mostrar que si cuestiono la honestidad de su realización no es porque esté “ardido” por no ganar, sino lo que estoy es indignado porque se pretendió utilizarme como comparsa para dar la impresión de limpieza a lo que fue un sucio fraude. Así que le pido tome muy en serio esto que le escribo, porque sino usted sí quedaría como comparsa o hasta cómplice de esa trama corrupta.



El fraude se dio en dos aspectos, ambos objetivamente comprobables con la lectura de los ensayos participantes, no sólo de esta edición del concurso sino también de las anteriores. 



Un fraude de tipo general, sistémico, referente a todo el concurso, a fin de advertir a quienes quieran participar que sólo tendrán oportunidad de ganar si presentan ensayos que sean aduladores para quienes conducen el Canal del Congreso, tengan una visión “positiva”, sigan una ortodoxia implícitamente establecida; y que si se atreven a hacer críticas al Congreso, las mismas no rebasen lo abstracto y teórico o se refieran a información que ya es públicamente muy conocida, como la referente a la opacidad en el manejo de los recursos. No importa entonces que edición tras edición del concurso se repitan las mismas ideas, los mismos enfoques y hasta se afirmen las mismas mentiras y medias verdades. Eso dio como resultado que no se valorara con justicia el ensayo que presenté, por su heterodoxia y visión realmente crítica con el manejo del Canal del Congreso. 



El otro, un fraude específico referente a la categoría B, para mayores de 24 años, una de las dos categorías, A y B, que tiene el concurso, y que fue la categoría en la cual participé en este Tercer Concurso, con el objetivo de que la decisión del jurado le otorgara el primer lugar a un determinado concursante a pesar de haber participado con un ensayo “reciclado” por lo menos en un 50 %, lo que indica que el resultado estuvo previamente arreglado para beneficiarlo.



Voy a desarrollar aquí la demostración del fraude específico, el que se dio ahora, en esta, la tercera edición de concurso, en la categoría B, porque es el más evidente y claro, y no tiene dificultad en ser comprendido por cualquiera. El otro fraude, el general, es más abstracto y tiene que ver con concepciones epistemológicas y de honestidad intelectual, por lo que habría algunos que hasta pretenderían argumentar negando que fuera fraude. Por eso desarrollaré su demostración en otro correo u escrito.

 
El fraude específico en la categoría B muestra que el Concurso de Ensayo sobre el Canal del Congreso está tan corrompido que, tal como le mostraré senador Encinas, hasta se puede presentar para que lo premien, con la poco convincente supuesta ignorancia del presidente del jurado sobre el particular,  un ensayo del que por lo menos la mitad del mismo en lo esencial ya fue presentado y premiado en la anterior edición de este mismo concurso. Quienes han sido ganadores pueden entonces seguir enviando sus mismos textos luego de que sean “corregidos y aumentados” para presentarlos como “nuevos” con otro título, a fin de que nuevamente se los premien. 


Antes de seguir adelante quiero mencionar dos cosas:






 A.   He participado ya en varios concursos, alguno lo he ganado, en otro se me ha concedido el segundo lugar, en otros lo que he presentado no ha tenido la menor trascendencia. Y nunca he cuestionado esas decisiones porque las he entendido como decisiones necesariamente subjetivas pero siempre honestas. Si ha habido trampa no me he dado cuenta. Pero cuando la trampa es tan evidente y descarada como la que se ha dado en este concurso corrupto, en el que se premia a los mismos por presentar el mismo texto (o casi) y se deja en el margen las aportaciones verdaderamente críticas como la mía para presentarse como incluyente, entonces no se trata de valoraciones subjetivas sino de fraude y corrupción.






 B.   En los premios literarios y a otro nivel, se han dado casos escandalosos. Un ejemplo: El escritor español Camilo José Cela, Premio Nobel 1989, ganó en 1994 el Premio Planeta, un premio con una gran dotación económica. Una desconocida, Carmen Formoso, demandó al escritor acusándolo de haber plagiado la novela que ella había presentado al mismo premio. Muchos afirmaron que ella quería aprovecharse de la fama y prestigio de Cela. Pero años después de muerto el escritor la justicia española falló a favor de esta mujer y se reconoció que el famoso Cela había plagiado a una desconocida. Así que si por ejemplo usted me habla del prestigio y honestidad de alguien como Jacqueline Peschard, miembro del jurado, como para asegurar que no podría hacer algo indebido, me habla de una simuladora que junto a Cela es nadie, y de la que su conducta deshonesta que me consta me da razón fundada para no dudar sea capaz de la conducta más ruin.






Paso a exponer puntualmente el sucio fraude específico que se ha dado en este concurso:




1. Como ya lo señalé, participé en la categoría B, para mayores de 24 años, de las dos categorías del concurso. El jurado premió en esa categoría con el primer lugar al señor Mauro Arturo Rivera León; decidió dejar desierto el segundo lugar; le otorgó el tercer lugar al señor Héctor Noé Hernández Quintana; y decidió  dar “mensión” (sic, así aparece en la página web correspondiente) honorífica, la única en la categoría, al texto que presenté: http://canaldelcongreso.gob.mx/TTiK6sKV/concurso.php.


2.  Se supone que debo aceptar, muy deportivamente, que esos dos textos, sobre todo el texto ganador, son mejores que el mío, o que en todo caso fueron más convincentes para el jurado, a fin de no aparecer como un “mal perdedor”. Y considerar que nada hubo de raro por parte del jurado en haber declarado desierto el segundo lugar y/o no habérselo otorgado al señor Hernández Quintana, para impedirme obtener por lo menos el tercer lugar.



3.  Pero malpensado que es uno, no puedo considerar más que un fraude, un “mal ganador”, al señor Rivera León, a quien el jurado le otorgó el primer lugar de esa categoría B presentando a este Tercer Concurso un ensayo con el título “Señales Abiertas, Parlamentos Cerrados: Luces y Sombras de una Evaluación-Televisiva” (“Rivera León II”), cuyas primeras 11 páginas son básicamente las mismas 11 primeras páginas del texto “Deliberación, Democracia y Medios: El Papel del Canal del Congreso en la Función Parlamentaria” (“Rivera León I”), que el mismo señor Rivera León presentó en la anterior edición, la segunda, de este mismo concurso, ensayo por el cual fue premiado con el primer lugar de la categoría A en ese entonces.



No me refiero a que presentó al Tercer Concurso exactamente el mismo ensayo que presentó en el Segundo Concurso. No, el señor Rivera León se revela mucho más listo (hasta se pasa de tal) como para haber hecho eso. No, lo que hizo fue “arreglar” y poner algunos agregados a esa “versión 1” para hacerla pasar como un texto totalmente “nuevo”(versión 2), aunque  cualquiera puede reconocer el “parecido” entre ambos textos si hace la comparación: el Discurso a los electores de Bristol de Edmund Burke; el giro deliberativo; el libro de Franck Alengry sobre Condorcet y la Revolución Francesa; el Cable Public Affaire Channel; la reducción de la importancia del parlamentario individual frente a la disciplina partidaria y el artículo de la autora española Piedad García Escudero; el “círculo comunicativo” en  el que el ciudadano se “dirige” al representante (el parlamentario) con su voto y éste, el representante,  se “dirige” de vuelta al ciudadano desde la tribuna...incluso no pudo dejar de poner otra vez como nota de pie de página una que refiere a un texto en alemán del importante filosofo Jürgen Habermas (“Drei  normative  modelle  der  Demokratie”), a pesar de que el señor Rivera León sabía que había traducción al español de ese texto de Habermas (“Tres modelos de democracia”), una información que el señor Rivera León  le escamoteó al jurado del Segundo Concurso a fin de “apantallarlos”, tanto que terminaron premiándolo por lo visto muy impresionados con su presunta capacidad de leer en alemán.



Muy práctico y “ecologista” (por lo del reciclaje de su ensayo), el señor Rivera León utiliza esta “versión 2” del ensayo que presentó en el Segundo Concurso, y por el que le premiaron entonces, como primera parte del “nuevo” ensayo que presentó al Tercer Concurso. Luego a esta primera parte le agregó una segunda parte que es la cual, en rigor, el jurado debió haber ponderado si le merecía el ser premiado o no, porque sí es un texto nuevo.



Realmente es hábil el señor Rivera León: se esforzó el 50% o menos de lo que él debió esforzarse la primera vez, y mucho menos de lo que el resto de concursantes debimos esforzarnos para escribir nuestros ensayos, y consigue que lo vuelvan a premiar. Aunque me pregunto: ¿En el Cuarto Concurso de Ensayo volverán a premiar al señor Rivera León por presentar ahora sólo una cuarta parte del ensayo que presentó desde el Segundo Concurso, para entonces “arreglado” por segunda vez y con un tercer título?





4.  A pesar de la gran habilidad del señor Rivera León, al final el fraude del “reciclaje” de su ensayo, que logra se lo premien dos veces seguidas, la verdad resulta bochornoso. Porque la parte realmente nueva del ensayo que presentó como trabajo “nuevo”  a este Tercer Concurso es mediocre, irrelevante, salta de un asunto a otro y no hay ni rigor ni seriedad en lo que ahora escribe. 
Se nota que se tomó más tiempo para la primera parte, correspondiente al “arreglo” de su viejo texto, que para escribir la segunda parte que si es nueva, por lo que, entre otras cosas:




I  Se echa para atrás en las críticas que antes hizo a la Comisión Bicamaral, la que actualmente usted preside, senador Encinas, a la cual antes consideró “un reto a la imparcialidad” del Canal del Congreso  (“Rivera León I”, p.17 ) y ahora considera que esos riesgos “son evitables con un comportamiento responsable”(“Rivera León II”, p.12 ), sin explicar como politólogo su cambio a la fe en soluciones a los problemas en las instituciones, basadas en la  pura buena voluntad.



II  Para desacreditar las conclusiones negativas del autor Cepeda Tovar, sobre el mayoritario desconocimiento del Canal del Congreso por parte de la población, el señor Rivera León afirma que la muestra de la encuesta realizada por ese autor no es concluyente, y se saca de la manga un porcentaje de audiencia para el Canal de un 28 % “sobre el universo disponible” (quién sabe qué quiso decir). Aunque luego el señor Rivera León, de forma contradictoria, aconseja que se realice “una campaña de difusión institucional” para que la ciudadanía conozca la existencia del Canal del Congreso una vez esté en televisión digital “abierta” (“Rivera León II” p.15 y p. 24).





5.  En lo que toca al jurado. ¿No es muy extraño que el señor Javier Esteinou Madrid, del consejo consultivo del Canal del Congreso, presidente del jurado en este Tercer Concurso y quien fue miembro del jurado del Segundo Concurso, no se haya dado cuenta de que ya había leído antes un ensayo parecido al que ahora presentó el señor Rivera León, el cual debió parecerle por lo menos “conocido”? Alguien puede decir que el señor Esteinou Madrid no tiene por qué recordar todo lo que lee, pero ni ha habido tantas ediciones del concurso ni la “primera versión” del texto del señor Rivera León la conoció hace tantos años como para que ahora, en su desempeño como jurado del concurso, el señor Esteinou Madrid pueda ser “engañado” tan fácilmente.


¿O es que no fue engañado? Porque para abonar al “sospechosismo” resulta que el señor Rivera León cita expresamente en el ensayo que presentó como “nuevo” al Tercer Concurso aquel ensayo que presentó en el Segundo Concurso, y que el señor Javier Esteinou Madrid, junto con los otros miembros del jurado de esa edición, le premió. Por lo que si el señor Esteinou Madrid no lo recordaba el propio señor Rivera León se encargó de recordarle su existencia y hasta puso el enlace para su consulta: http://www.canaldelcongreso.gob.mx/files/imagenes/OfeliaOldendorff.pdf


Francamente no se entiende si el señor Rivera León quiso hacer una burla o lanzar un reto, porque a aquel a quien le hubiera llamado la atención que el señor Rivera León ganara dos veces consecutivas el concurso y quisiera aprender de él, le sería fácil comprobar que su “ingrediente secreto” es el reciclado…



Por supuesto si el presidente del jurado queda bajo sospecha, la misma también recae en el resto de los jurados, incluida la señora Peschard.




6.   Por mi enojo e indignación, cuando hablé con usted puse el acento en el conflicto público que tengo con la señora Jacqueline Peschard, miembro del jurado  de este Tercer Concurso. Considero debo explicar la razón para mi baja opinión sobre la señora Peschard, quien tiene el prestigio público de ser una persona honesta y comprometida con las mejores causas. Lo que a mí me consta es que sólo es una simuladora y ese prestigio sólo es producto de la posibilidad de promoverse echando mano de recursos públicos, en su caso los que tuvo a su disposición como comisionada del IFAI.


Fui  recurrente ante el IFAI cuando ella era comisionada, y por ejemplo mi recurso 2232/07 estuvo a su cargo. El recurso se refiere a la presencia ilegal del Cisen en el Archivo General de la Nación, apoderados de las pruebas de las violaciones a derechos humanos de la historia contemporánea de México, incluida la guerra sucia de la década de los setentas que usted me dijo le concierne por haberla vivido. Publiqué un artículo al respecto en la revista Zócalo, un medio que usted también me comentó que conoce y del que se siente muy cercano: http://www.revistazocalo.com.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=2035:el-ifai-y-la-violacion-de-datos-personales





Bueno, pues este es el verdadero “compromiso” de la señora Jacqueline Peschard con la defensa de los derechos humanos.




7.  Después de que hablé con usted hablé con su colaboradora de nombre Rocío, supongo Rocío González Higuera, secretaria técnica de la Comisión Bicamaral, quien aseguró haber estado presente en el momento en el que el jurado decidió el resultado y haber visto que todo fue limpio, sin que se conocieran sino hasta al final las identidades de los participantes. Como me atreví a manifestar mi desacuerdo, de inmediato esta colaboradora suya se fingió ofendida, tanto que hasta me dijo que no le alzara la voz, sin poder yo explicar todo lo que he expuesto por la misma reacción de ella. Le respondí que no fuera prepotente. 


Este correo señalando las “cosas raras” en el resultado del concurso es una respuesta a su conducta abusiva y prepotente, para mostrarle que no me va a callar la boca fingiéndose ofendida “porque le alcé la voz”. Quién sabe entonces si hasta tuvo participación en el tejemaneje y por eso toma mis cuestionamientos como algo personal. Porque debe explicar cómo es posible que un proceso de valoración de los trabajos presentados tan limpio y transparente, como asegura lo fuera este, haya terminado arrojando un resultado tan turbio.



Espero su respuesta, senador Encinas, con un posicionamiento claro sobre este asunto escandaloso que salpica al Canal del Congreso y a la Comisión Bicamaral.




Atentamente





Tomoo Terada





c.c.p.


Diputado Gerardo Maximiliano Cortázar Lara (PAN), Diputada María de la Paloma Villaseñor Vargas (PRI), Senador Jesús Casillas Romero (PRI), Senador Daniel Gabriel Ávila Ruiz (PAN), Diputada Alfa Eliana González Magallanes (PRD).

Legisladores miembros de la Comisión Bicamaral del Canal del Congreso




Leticia Araceli Salas Torres 

Directora del Canal del Congreso






NOTA: Este es el correo enviado al senador Encinas, tal cual, a excepción de un párrafo en el que le mencionaba que iba a enviar los archivos del ensayo original y el "reciclado", del señor Rivera León. Decidí al final sólo enviar los enlaces. Y de algunas fechas, como el año en que Camilo José Cela ganó el Nobel, y que tenía imprecisos los datos. También alguna errata que se me escapó.

Y sí tenía la intención de enviárselo antes de ir a su oficina, pero, otra vez de buena fe, creí en el compromiso que establecieron conmigo de que el día de hoy, a las 10 de la mañana, teníamos una cita establecida.




Respuestas del señor Javier Esteinou Madrid, presidente del jurado del Tercer Concurso de Ensayo Canal del Congreso, a mis señalamientos:



     México, D.F, a 7 de mayo de 2014.
                                         

Senador Alejandro Encinas Rodríguez (PRD).
Presidente.
Comisión Bicamaral.
Canal de Televisión del Congreso de la Unión.
Presente. 


            Estimado Senador Encinas:

            Aprovecho la oportunidad para saludarlo y para comentarle que el día de ayer recibí el comunicado de protesta que el Sr. Tomoo Terada, como participante en el “Tercer Concurso de Ensayo sobre el Canal del Congreso”, le dirigió a usted en su calidad de Presidente de la Comisión Bicamaral del Canal de Televisión del Congreso de la Unión, con el título “Fraude en el Concurso de Ensayo del Canal del Congreso”. Como Presidente del Jurado del “Tercer Concurso de Ensayo”, representando al pleno de los miembros del mismo, quiero dar las siguientes ocho respuestas a los juicios expuestos por el Sr. Terada:

1.- Todos los trabajos concursantes fueron analizados por el Jurado respetando las “Bases de la Convocatoria” y la discrecionalidad del seudónimo respectivo con el cual fueron enviados.

2.- Una vez que objetivamente se examinaron los textos a partir de sus características académicas y que el Jurado designó a los ganadores del concurso, hasta entonces, se abrieron los sobres con los nombres y datos originales de los autores que en todo momento estuvieron bajo resguardo absoluto del equipo técnico del Canal del Congreso. De tal forma, que nunca antes ningún miembro del Tribunal tuvo conocimiento del nombre o de la razón social de los concursantes que participaron en este certamen. Todo el proceso funcionó con total anonimato de los competidores.

3.- Siguiendo la cláusula Octava de la “Convocatoria” el Jurado operó con plena autonomía intelectual guiándose exclusivamente por los méritos académicos propios de cada trabajo, sin considerar la intervención de ningún otro factor que pudiera alterar dicha perspectiva. Los elementos que se tomaron en cuenta para la evaluación fueron exclusivamente: redacción, sintaxis, estilo, equilibrio estructural, grado de análisis, propuesta y fuentes en las cuales se fundamentó el ensayo.

En este sentido, ninguna posición crítica, de enfoque teórico, de preferencia política o de fuentes utilizadas por los concurrentes fue un elemento que hubiese influido de manera desfavorable para descalificar o arbitrar con menor relevancia la calidad de los contenidos. Cada ensayo se defendió por sí mismo en base a sus méritos intelectuales.

4.- Las bases oficiales de la convocatoria anunciada por el Canal del Congreso no limitaron la participación de concursantes en ediciones anteriores de los Concursos de Ensayo del Canal del Congreso. Por ello, no se encontró impedimento para que el galardonado con el “Primer Lugar” de la “Categoría B” en el 2014, fuera un ganador de concursos anteriores, pues las virtudes intelectuales de su trabajo así lo ameritaron. 

5.- El  “Segundo Lugar” de la “Categoría B” fue declarado desierto, pues la clausula Novena de la Convocatoria indica que “el Jurado puede declararlo así, si estima que ninguna de las obras presentadas tiene la suficiente calidad. El fallo del jurado será inapelable”.

6.- Los textos que no alcanzaron ningún reconocimiento o sólo obtuvieron una Mención Honorífica, fue porque el nivel de exposición del contenido de su estudio no consumó el desarrollo de sus ideas y propuestas formuladas con base en los indicadores de evaluación anteriormente mencionados, y no por otros factores ajenos al empeño intelectual. En ese sentido, el texto del Sr. Tomoo Terada, denominado “¿Podemos huir de la envolvente dulzura de los embaucadores? Los retos a afrontar por un Canal del Congreso verdaderamente en pro de la democratización de México: Transparencia sin rendición de cuentas y una señal digital ´abierta´ entre comillas”; que participó con el seudónimo “Caballero sin espada”, sólo le correspondió una Mención Honorífica y no otro galardón.

7.- La cláusula Décima Tercera de la Convocatoria señala que todos los participantes asumen la aceptación de las bases planteadas, por lo que la impugnación del Sr. Terada, no es pertinente.

8.- Finalmente, deseo enfatizar que durante el proceso de evaluación de los trabajos todos los miembros del Pleno del Jurado colaboraron de manera impecable en su desempeño profesional y ético como analistas del concurso. Por lo que los juicios descalificadores expresados por el Sr. Terada sobre las personalidades que conformaron el tribunal calificador, son absolutamente improcedentes e impropios sobre el trabajo de los miembros del Jurado.

Por todo lo anterior, como Presidente del Jurado, afirmo rotundamente que no existió ninguna irregularidad en el proceso de evaluación de los textos enviados al “Tercer Concurso de Ensayo sobre el Canal de Televisión del Congreso”, sino dictaminación autónoma y rigurosa sobre los mismos.
            En espera de su comunicación, le envío un saludo cordial.
Atentamente:


Dr. Javier Esteinou Madrid.
Presidente del Jurado.





Al Senador Alejandro Encinas Rodríguez sobre fraude en Concurso Ensayo Canal del Congreso:



                                                                                                     México, D.F, a 15 de mayo de 2014.
                                         

Senador Alejandro Encinas Rodríguez (PRD).
Presidente.
Comisión Bicamaral.
Canal de Televisión del Congreso de la Unión.
Presente.


Estimado Senador Encinas:

Fui enterado apenas ayer, mediante correo electrónico que se me envió desde su oficina,  de las “respuestas” de real pena ajena que a mi protesta por el fraude cometido en este “Tercer Concurso de Ensayo Canal del Congreso” le mandó el Sr. Javier Esteinou Madrid, presidente del jurado, a pesar de que aparece que redactó tal escrito desde el día 7 de mayo. Sólo después de que me comuniqué y hablara con Rocío González Higuera, secretaria técnica de la Comisión Bicamaral, se me enteró de esa respuesta.

Soy yo quien afirma rotundamente que el escrito del señor Esteinou Madrid en realidad nada responde y, peor aún, confirma con descaro el fraude realizado en este concurso.. Al igual que con mi mensaje de protesta original, distribuyo copia a los otros legisladores miembros de la Comisión Bicamaral, además de publicarlo en mi blog a fin de hacerlo de conocimiento público.


1.    Que el Sr. Esteinou haga una serie de afirmaciones negando la existencia de cualquier irregularidad en la evaluación de los trabajos presentados nada prueba, pues evade responder los cuestionamientos puntuales que he hecho en cuanto al corrupto resultado de la categoría B del concurso. Busca la pretendida cobertura de citar algunas cláusulas de la convocatoria, obviando que en la misma se afirma que (el Canal del Congreso) “emprendió una tarea de transparencia informativa de cara a una ciudadanía cada vez más participativa y reflexiva”. El que se cometa fraude en el concurso organizado por el Canal desmiente esa pretendida transparencia, muestra desprecio por la ciudadanía que se anima a ser participativa y afecta al Canal en su credibilidad e imagen, por más cláusulas que cite. La condición básica y previa de cualquier concurso serio, hasta el punto de ser un sobreentendido, es la de ser limpio y convincente.

2.    Deshonestamente el Sr. Esteinou se sale por la tangente y deforma el cuestionamiento, que no es el que se premie a “un ganador de concursos anteriores” porque “las virtudes intelectuales de su trabajo así lo ameritaron”. Esas virtudes ciertamente eran premiables en el Segundo Concurso, pues lo que se presentó fue entonces algo nuevo, pero “reciclar” ese ensayo ganador para el Tercer Concurso y, por lo visto si no les paran el alto al Sr. Esteinou y su amigo, también para el Cuarto Concurso, eso se llama fraude y corrupción.

3.    Me alegra ver que algunos participantes en el concurso, aparte de mí, se han atrevido a hacer la crítica de las fallas que existen en el Canal del Congreso, como quienes obtuvieron las menciones honoríficas de la categoría A (subrayo que esa categoría los ganadores del primer lugar, a diferencia de lo ocurrido en la categoría B, no “reciclaron” su ensayo presentado al Segundo Concurso).

4.    Le recomiendo la lectura de ambos trabajos. El ensayo de “The Quarrymen” es el que de todos los ensayos presentados hasta ahora en las tres ediciones del concurso, si de “méritos académicos” hablamos, mejor explica y analiza el concepto de rendición de cuentas aplicado al ámbito legislativo, pero como se atreve a argumentar que el Canal del Congreso difícilmente incide decisivamente al respecto no lo iban a premiar. El otro trabajo, de “Los Karamazov”, gira alrededor de varias solicitudes de información presentadas a las dos Cámaras referentes a la distribución del presupuesto del Canal del Congreso, y lo que se revela es un manejo del dinero en medio de opacidad y datos contradictorios.

5.    El Sr. Esteinou afirma que los sobres con los datos de los autores estuvieron “bajo resguardo absoluto del equipo técnico del Canal del Congreso”, pretendiendo que esa es una garantía de total limpieza. Por supuesto no pongo en duda la honradez de todos y cada uno de los trabajadores del Canal del Congreso, pero de eso a que, en una entidad con un manejo tan opaco de su presupuesto y que, como mostré en mi ensayo, ha sido utilizado por legisladores simuladores como plataforma para compromisos falsos, no puedan darse actos indebidos…el Sr. Esteinou pretende entonces se le otorgue confianza ciega a una institución con claroscuros, siendo él, como deja claro con su deshonesto implícito apoyo al “reciclado” de ensayos, una de sus partes oscuras.

6.    El Sr. Esteinou asume la defensa, sin nombrarla, de la señora Jacqueline Peschard. Le envío, senador Encinas, el archivo pdf del recurso 2232/07 que  he mencionado. Como ya lo dije se trató de que encontré que la presencia del Cisen en el Archivo General de la Nación (AGN), apoderados de los documentos que supuestamente servirían para que la extinta “Fiscalía del Pasado” hiciera justicia respecto a  hechos como el 68, el Halconazo y la Guerra Sucia, era y es ilegal.

En la página 46 puede leer: “Al respecto, el sujeto obligado no anexó documento alguno que acredite la estancia de dicho archivista [Capello, del Cisen, en AGN] en el periodo de 2001 y 2005.” Es decir, a la señora Peschard no le pareció raro que, de pronto en 2001, hubieran ingresado elementos del Cisen en el AGN, sin que existiera fundamento legal. ¿Alguien a quién tan poco le importan las violaciones de derechos humanos puede tener la calidad moral para evaluar con honestidad el trabajo de quien la ha cuestionado públicamente, siendo que  precisamente no se ha atrevido a responder a sus cuestionamientos?

Respondidas las evasivas respuestas del Sr. Esteinou, senador Encinas, reitero mi solicitud de un posicionamiento de la Comisión Bicamaral sobre este  lamentable fraude.

                                                                     Atentamente.


                                                                   Tomoo Terada




¿Debo quedar como un grosero, alguien que se automargina o agachar la cabeza y avalar el fraude denunciado?:





date: Thu, May 22, 2014 at 5:35 PM
subject: INVITACIÓN A LA CEREMONIA DE PREMIACIÓN

Estimado Sr. Terada:
Por instrucciones del Senador Alejandro Encinas rodríguez [sic], Presidente de la Comisión Bicamaral del Canal del Congreso, nos congratulamos al enviar a usted la invitación a la Ceremonia de Premiación del “Tercer concurso de ensayo y rendición de cuentas: la apertura de la señal del Canal del Congreso en televisión abierta como mecanismo de seguimiento y evaluación de la labor legislativa”. La cual se llevará a cabo el 29 de mayo del presente año.
Esperamos contar con su amable presencia y al mismo tiempo rogamos confirmar su asistencia a los siguientes números:
Cámara de Senadores  53 45 30 00 Ext. 5688
Del interior de la República 01 800 50 10 810 Ext. 5688
Cámara de Diputados: 50 36 00 00 Ext. 58225 / 58230


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Actualización de junio de 2015.


Finalmente decidí presentarme a la ceremonia de premiación. Tenía la idea de no levantarme al oír mi nombre, como una forma de protesta, pues observé que el lugar estaba lleno de quienes sin duda eran familiares de los diferentes premiados, orgullosos de ellos así sólo hubieran recibido una mención honorifica. Por respeto a ellos no quise hacer algo como gritar al pillo de Mauro enfrente de todos.

Sí se lo alcancé a decir en corto, pues hablé con varios de los participantes. Con todos tuve una conversación cordial menos con ese tipo.

Pero a lo que sí me decidí al final fue que, cuando dijeron mi nombre me levanté y acudí ante la mesa puesta encima de una tarima, en la cual estaban quienes entregaban los premios y reconocimientos. El orden en el que iban pasando los diferentes galardonados era de derecha a izquierda dando la mano sucesivamente al senador Alejandro Encinas, en ese momento presidente de la Comisión Bicamaral del Canal del Congreso; a Javier Esteinou Madrid, presidente del jurado; Leticia Salas, entonces directora del Canal del Congreso y quien entregaba en mano los cheques y reconocimentos a los ganadores y sólo los reconocimientos a los que habían obtenido mención; y finalmente a Beatriz Solís Leree, experta en comunicación y miembro del consejo consultivo del Canal del Congreso.

Estreché la mano del senador Alejandro Encinas, pero lo que hice a continuación fue ignorar absolutamente al sinvergüenza de Javier Esteinou. Me coloqué enfrente de la directora Leticia Salas y de forma muy amable pero firme le puse la mano por delante rechazando el reconocimiento que me extendía, pero insistí en darle la mano diciéndole además que podía preguntar el porqué de mi protesta. También dí la mano a Beatriz Solís, quien se veía desconcertada.

Cuando regresé a mi asiento pude ver el gran disgusto de Esteinou, a quien humillé públicamente, con bofetada con guante blanco.

Sin duda esto se transmitió por el Canal del Congreso en vivo, pero en la reseña que el propio Canal del Congreso hizo de la premiación se omitió mi desaire a Esteinou y mi rechazo a recibir el reconocimiento que me ofrecía Leticia Salas. Es más, no aparezco en pantalla en ningún momento.

Para colmo, de forma estalinista se omitió mencionar a los otros ganadores de mención honorifica en la categoría "A" para no tener que decir mi nombre al aire:

https://www.youtube.com/watch?v=VP1wToonBCE


Cuando que en la emisión anterior, en la que se anunciaron los resultados sí se nos había mencionado a todos: a los que obtuvimos mención, junto con los que ganaron premio, incluido el que Esteinou y cómplices le regalaron a Mauro o cómo se llame:


https://www.youtube.com/watch?v=EZ4U7w91S6s


Pero seamos positivos y veamos hacia el futuro. Pero ese futuro no parece muy halagüeño. Ahora tal vez utilizando el pretexto de una "modernización" resulta que ya no se ponen en línea los trabajos participantes sino que se entrevista brevemente a los participantes. Imposible así evaluar por uno mismo los trabajos...y descubrir plagios y "reciclados":

 https://www.youtube.com/playlist?list=PLuH8BWke2UzCEskZT_OS9hWt1iLcqmkcx






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