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martes, 6 de mayo de 2014

Fraude en el Concurso de Ensayo sobre el Canal del Congreso


[Mientras son peras o son manzanas, seguiré publicando en el blog. Considero urgente hacer pública esta información] 










NOTA: Esta entrada, hasta el momento consiste en tres escritos: 

a). Mi escrito original al senador Alejandro Encinas Rodríguez, actual presidente de la Comisión Bicamaral del Canal del Congreso, denunciando el fraude en el Concurso de Ensayo que el Canal organizó; b). Las respuestas que el señor Javier Esteinou Madrid, presidente del jurado de ese concurso, dirigió al senador Encinas buscando desmentir mis acusaciones; c). Mi respuesta al senador Encinas mostrando cuán poco serias eran las respuestas del señor Esteinou. 

El primer escrito es largo, y puede desalentar a algunos de proseguir la lectura, pero era importante establecer que el señalamiento de la existencia del fraude era plenamente demostrable y no se trataba de un capricho u ocurrencia. Los escritos dos y tres, correspondientes al señor Esteinou y a mí, son mucho más cortos, y de su lectura quedará claro que no sólo existe un fraude en cuanto al otorgamiento del primer lugar en la categoría B del concurso, sino un consistente premiar a quienes escriban "bonito" acerca de cómo se maneja el Canal del Congreso. 

Mientras que a aquellos que se atreven a señalar fallas e incluso indicios de corrupción en el Canal del Congreso se les otorgan menciones honoríficas, a fin de mostrar una supuesta voluntad de "inclusión" y quitar fuerza a esas críticas, pues se da a entender, como lo señala el propio señor Esteinou, que no obtienen galardón alguno "porque el nivel de exposición del contenido de su estudio no consumó el desarrollo de sus ideas y propuestas formuladas con base en los indicadores de evaluación".








to: Alejandro Encinas Rodríguez <aencinas@senado.gob.mx>
cc: Gerardo Maximiliano Cortázar Lara <maximiliano.cortazar@congreso.gob.mx>,
 María de la Paloma Villaseñor Vargas <paloma.villasenor@congreso.gob.mx>,
 Jesús Casillas Romero <jesus.casillas@senado.gob.mx>,
 Daniel Gabriel Ávila Ruiz <daniel.avila@pan.senado.gob.mx>,
 Alfa Eliana González Magallanes <alfa.gonzalez@congreso.gob.mx>,
 Leticia Araceli Salas Torres <leticia.salas@canaldelcongreso.gob.mx>
date: Tue, May 6, 2014 at 11:49 AM
subject: Fraude en el Concurso de Ensayo del Canal del Congreso
mailed-by: gmail.com


Senador Alejandro Encinas Rodríguez (PRD)
Presidente de la Comisión Bicamaral del Canal del Congreso


Le dije personalmente, cara a cara, el viernes 2 de mayo, cuando nos conocimos después de la presentación del libro Privatización del petróleo. El robo del siglo, en el Centro Cultural Elena Garro, y se lo reiteré ayer, frente al Senado cuando llegó en su vehículo para alguna reunión, que como participante en el Tercer Concurso de Ensayo sobre el Canal del Congreso denuncio que hubo fraude en el mismo. Ahora por escrito y sin la muchedumbre y el tumulto que hubo en la presentación ni la prisa suya de ayer para ingresar al Senado le especifico que, por ejemplo, el primer lugar de la categoría B, en la cual participé, se otorgó de forma corrupta por parte del jurado en beneficio de un determinado concursante y en prejuicio de nosotros, los otros dos participantes en esa categoría, con indicios de que fue un resultado previamente arreglado; eso entre otros aspectos turbios del concurso.



Por supuesto no me corresponde hacer las alabanzas a la valía del ensayo que presenté, pero sí reivindico el derecho de defenderlo del daño, menoscabo y burla que sufre mi trabajo al haber sido presentado de buena fe por mí en un concurso que resultó fraudulento. Exijo una disculpa pública, y contemplo el exigir también que se retire mi nombre de cualquier información institucional referida al concurso e incluso se retire mi ensayo del sitio web del Canal del Congreso para no avalar, en ninguna forma, este cínico engaño.



Disculpará que este correo sea largo (y de todas formas no voy a poner todo, pues me urge enviárselo para este martes, antes de ir a su oficina, para luego hacerlo público en mi blog teradatomoo.blogspot.com), pero como considero delicado y grave el acusar públicamente que el concurso estuvo manipulado (supongo comparte mi punto de vista), tengo que ser muy preciso y hasta puntilloso para mostrar que si cuestiono la honestidad de su realización no es porque esté “ardido” por no ganar, sino lo que estoy es indignado porque se pretendió utilizarme como comparsa para dar la impresión de limpieza a lo que fue un sucio fraude. Así que le pido tome muy en serio esto que le escribo, porque sino usted sí quedaría como comparsa o hasta cómplice de esa trama corrupta.



El fraude se dio en dos aspectos, ambos objetivamente comprobables con la lectura de los ensayos participantes, no sólo de esta edición del concurso sino también de las anteriores. 



Un fraude de tipo general, sistémico, referente a todo el concurso, a fin de advertir a quienes quieran participar que sólo tendrán oportunidad de ganar si presentan ensayos que sean aduladores para quienes conducen el Canal del Congreso, tengan una visión “positiva”, sigan una ortodoxia implícitamente establecida; y que si se atreven a hacer críticas al Congreso, las mismas no rebasen lo abstracto y teórico o se refieran a información que ya es públicamente muy conocida, como la referente a la opacidad en el manejo de los recursos. No importa entonces que edición tras edición del concurso se repitan las mismas ideas, los mismos enfoques y hasta se afirmen las mismas mentiras y medias verdades. Eso dio como resultado que no se valorara con justicia el ensayo que presenté, por su heterodoxia y visión realmente crítica con el manejo del Canal del Congreso. 



El otro, un fraude específico referente a la categoría B, para mayores de 24 años, una de las dos categorías, A y B, que tiene el concurso, y que fue la categoría en la cual participé en este Tercer Concurso, con el objetivo de que la decisión del jurado le otorgara el primer lugar a un determinado concursante a pesar de haber participado con un ensayo “reciclado” por lo menos en un 50 %, lo que indica que el resultado estuvo previamente arreglado para beneficiarlo.



Voy a desarrollar aquí la demostración del fraude específico, el que se dio ahora, en esta, la tercera edición de concurso, en la categoría B, porque es el más evidente y claro, y no tiene dificultad en ser comprendido por cualquiera. El otro fraude, el general, es más abstracto y tiene que ver con concepciones epistemológicas y de honestidad intelectual, por lo que habría algunos que hasta pretenderían argumentar negando que fuera fraude. Por eso desarrollaré su demostración en otro correo u escrito.

 
El fraude específico en la categoría B muestra que el Concurso de Ensayo sobre el Canal del Congreso está tan corrompido que, tal como le mostraré senador Encinas, hasta se puede presentar para que lo premien, con la poco convincente supuesta ignorancia del presidente del jurado sobre el particular,  un ensayo del que por lo menos la mitad del mismo en lo esencial ya fue presentado y premiado en la anterior edición de este mismo concurso. Quienes han sido ganadores pueden entonces seguir enviando sus mismos textos luego de que sean “corregidos y aumentados” para presentarlos como “nuevos” con otro título, a fin de que nuevamente se los premien. 


Antes de seguir adelante quiero mencionar dos cosas:






 A.   He participado ya en varios concursos, alguno lo he ganado, en otro se me ha concedido el segundo lugar, en otros lo que he presentado no ha tenido la menor trascendencia. Y nunca he cuestionado esas decisiones porque las he entendido como decisiones necesariamente subjetivas pero siempre honestas. Si ha habido trampa no me he dado cuenta. Pero cuando la trampa es tan evidente y descarada como la que se ha dado en este concurso corrupto, en el que se premia a los mismos por presentar el mismo texto (o casi) y se deja en el margen las aportaciones verdaderamente críticas como la mía para presentarse como incluyente, entonces no se trata de valoraciones subjetivas sino de fraude y corrupción.






 B.   En los premios literarios y a otro nivel, se han dado casos escandalosos. Un ejemplo: El escritor español Camilo José Cela, Premio Nobel 1989, ganó en 1994 el Premio Planeta, un premio con una gran dotación económica. Una desconocida, Carmen Formoso, demandó al escritor acusándolo de haber plagiado la novela que ella había presentado al mismo premio. Muchos afirmaron que ella quería aprovecharse de la fama y prestigio de Cela. Pero años después de muerto el escritor la justicia española falló a favor de esta mujer y se reconoció que el famoso Cela había plagiado a una desconocida. Así que si por ejemplo usted me habla del prestigio y honestidad de alguien como Jacqueline Peschard, miembro del jurado, como para asegurar que no podría hacer algo indebido, me habla de una simuladora que junto a Cela es nadie, y de la que su conducta deshonesta que me consta me da razón fundada para no dudar sea capaz de la conducta más ruin.






Paso a exponer puntualmente el sucio fraude específico que se ha dado en este concurso:




1. Como ya lo señalé, participé en la categoría B, para mayores de 24 años, de las dos categorías del concurso. El jurado premió en esa categoría con el primer lugar al señor Mauro Arturo Rivera León; decidió dejar desierto el segundo lugar; le otorgó el tercer lugar al señor Héctor Noé Hernández Quintana; y decidió  dar “mensión” (sic, así aparece en la página web correspondiente) honorífica, la única en la categoría, al texto que presenté: http://canaldelcongreso.gob.mx/TTiK6sKV/concurso.php.


2.  Se supone que debo aceptar, muy deportivamente, que esos dos textos, sobre todo el texto ganador, son mejores que el mío, o que en todo caso fueron más convincentes para el jurado, a fin de no aparecer como un “mal perdedor”. Y considerar que nada hubo de raro por parte del jurado en haber declarado desierto el segundo lugar y/o no habérselo otorgado al señor Hernández Quintana, para impedirme obtener por lo menos el tercer lugar.



3.  Pero malpensado que es uno, no puedo considerar más que un fraude, un “mal ganador”, al señor Rivera León, a quien el jurado le otorgó el primer lugar de esa categoría B presentando a este Tercer Concurso un ensayo con el título “Señales Abiertas, Parlamentos Cerrados: Luces y Sombras de una Evaluación-Televisiva” (“Rivera León II”), cuyas primeras 11 páginas son básicamente las mismas 11 primeras páginas del texto “Deliberación, Democracia y Medios: El Papel del Canal del Congreso en la Función Parlamentaria” (“Rivera León I”), que el mismo señor Rivera León presentó en la anterior edición, la segunda, de este mismo concurso, ensayo por el cual fue premiado con el primer lugar de la categoría A en ese entonces.



No me refiero a que presentó al Tercer Concurso exactamente el mismo ensayo que presentó en el Segundo Concurso. No, el señor Rivera León se revela mucho más listo (hasta se pasa de tal) como para haber hecho eso. No, lo que hizo fue “arreglar” y poner algunos agregados a esa “versión 1” para hacerla pasar como un texto totalmente “nuevo”(versión 2), aunque  cualquiera puede reconocer el “parecido” entre ambos textos si hace la comparación: el Discurso a los electores de Bristol de Edmund Burke; el giro deliberativo; el libro de Franck Alengry sobre Condorcet y la Revolución Francesa; el Cable Public Affaire Channel; la reducción de la importancia del parlamentario individual frente a la disciplina partidaria y el artículo de la autora española Piedad García Escudero; el “círculo comunicativo” en  el que el ciudadano se “dirige” al representante (el parlamentario) con su voto y éste, el representante,  se “dirige” de vuelta al ciudadano desde la tribuna...incluso no pudo dejar de poner otra vez como nota de pie de página una que refiere a un texto en alemán del importante filosofo Jürgen Habermas (“Drei  normative  modelle  der  Demokratie”), a pesar de que el señor Rivera León sabía que había traducción al español de ese texto de Habermas (“Tres modelos de democracia”), una información que el señor Rivera León  le escamoteó al jurado del Segundo Concurso a fin de “apantallarlos”, tanto que terminaron premiándolo por lo visto muy impresionados con su presunta capacidad de leer en alemán.



Muy práctico y “ecologista” (por lo del reciclaje de su ensayo), el señor Rivera León utiliza esta “versión 2” del ensayo que presentó en el Segundo Concurso, y por el que le premiaron entonces, como primera parte del “nuevo” ensayo que presentó al Tercer Concurso. Luego a esta primera parte le agregó una segunda parte que es la cual, en rigor, el jurado debió haber ponderado si le merecía el ser premiado o no, porque sí es un texto nuevo.



Realmente es hábil el señor Rivera León: se esforzó el 50% o menos de lo que él debió esforzarse la primera vez, y mucho menos de lo que el resto de concursantes debimos esforzarnos para escribir nuestros ensayos, y consigue que lo vuelvan a premiar. Aunque me pregunto: ¿En el Cuarto Concurso de Ensayo volverán a premiar al señor Rivera León por presentar ahora sólo una cuarta parte del ensayo que presentó desde el Segundo Concurso, para entonces “arreglado” por segunda vez y con un tercer título?





4.  A pesar de la gran habilidad del señor Rivera León, al final el fraude del “reciclaje” de su ensayo, que logra se lo premien dos veces seguidas, la verdad resulta bochornoso. Porque la parte realmente nueva del ensayo que presentó como trabajo “nuevo”  a este Tercer Concurso es mediocre, irrelevante, salta de un asunto a otro y no hay ni rigor ni seriedad en lo que ahora escribe. 
Se nota que se tomó más tiempo para la primera parte, correspondiente al “arreglo” de su viejo texto, que para escribir la segunda parte que si es nueva, por lo que, entre otras cosas:




I  Se echa para atrás en las críticas que antes hizo a la Comisión Bicamaral, la que actualmente usted preside, senador Encinas, a la cual antes consideró “un reto a la imparcialidad” del Canal del Congreso  (“Rivera León I”, p.17 ) y ahora considera que esos riesgos “son evitables con un comportamiento responsable”(“Rivera León II”, p.12 ), sin explicar como politólogo su cambio a la fe en soluciones a los problemas en las instituciones, basadas en la  pura buena voluntad.



II  Para desacreditar las conclusiones negativas del autor Cepeda Tovar, sobre el mayoritario desconocimiento del Canal del Congreso por parte de la población, el señor Rivera León afirma que la muestra de la encuesta realizada por ese autor no es concluyente, y se saca de la manga un porcentaje de audiencia para el Canal de un 28 % “sobre el universo disponible” (quién sabe qué quiso decir). Aunque luego el señor Rivera León, de forma contradictoria, aconseja que se realice “una campaña de difusión institucional” para que la ciudadanía conozca la existencia del Canal del Congreso una vez esté en televisión digital “abierta” (“Rivera León II” p.15 y p. 24).





5.  En lo que toca al jurado. ¿No es muy extraño que el señor Javier Esteinou Madrid, del consejo consultivo del Canal del Congreso, presidente del jurado en este Tercer Concurso y quien fue miembro del jurado del Segundo Concurso, no se haya dado cuenta de que ya había leído antes un ensayo parecido al que ahora presentó el señor Rivera León, el cual debió parecerle por lo menos “conocido”? Alguien puede decir que el señor Esteinou Madrid no tiene por qué recordar todo lo que lee, pero ni ha habido tantas ediciones del concurso ni la “primera versión” del texto del señor Rivera León la conoció hace tantos años como para que ahora, en su desempeño como jurado del concurso, el señor Esteinou Madrid pueda ser “engañado” tan fácilmente.


¿O es que no fue engañado? Porque para abonar al “sospechosismo” resulta que el señor Rivera León cita expresamente en el ensayo que presentó como “nuevo” al Tercer Concurso aquel ensayo que presentó en el Segundo Concurso, y que el señor Javier Esteinou Madrid, junto con los otros miembros del jurado de esa edición, le premió. Por lo que si el señor Esteinou Madrid no lo recordaba el propio señor Rivera León se encargó de recordarle su existencia y hasta puso el enlace para su consulta: http://www.canaldelcongreso.gob.mx/files/imagenes/OfeliaOldendorff.pdf


Francamente no se entiende si el señor Rivera León quiso hacer una burla o lanzar un reto, porque a aquel a quien le hubiera llamado la atención que el señor Rivera León ganara dos veces consecutivas el concurso y quisiera aprender de él, le sería fácil comprobar que su “ingrediente secreto” es el reciclado…



Por supuesto si el presidente del jurado queda bajo sospecha, la misma también recae en el resto de los jurados, incluida la señora Peschard.




6.   Por mi enojo e indignación, cuando hablé con usted puse el acento en el conflicto público que tengo con la señora Jacqueline Peschard, miembro del jurado  de este Tercer Concurso. Considero debo explicar la razón para mi baja opinión sobre la señora Peschard, quien tiene el prestigio público de ser una persona honesta y comprometida con las mejores causas. Lo que a mí me consta es que sólo es una simuladora y ese prestigio sólo es producto de la posibilidad de promoverse echando mano de recursos públicos, en su caso los que tuvo a su disposición como comisionada del IFAI.


Fui  recurrente ante el IFAI cuando ella era comisionada, y por ejemplo mi recurso 2232/07 estuvo a su cargo. El recurso se refiere a la presencia ilegal del Cisen en el Archivo General de la Nación, apoderados de las pruebas de las violaciones a derechos humanos de la historia contemporánea de México, incluida la guerra sucia de la década de los setentas que usted me dijo le concierne por haberla vivido. Publiqué un artículo al respecto en la revista Zócalo, un medio que usted también me comentó que conoce y del que se siente muy cercano: http://www.revistazocalo.com.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=2035:el-ifai-y-la-violacion-de-datos-personales





Bueno, pues este es el verdadero “compromiso” de la señora Jacqueline Peschard con la defensa de los derechos humanos.




7.  Después de que hablé con usted hablé con su colaboradora de nombre Rocío, supongo Rocío González Higuera, secretaria técnica de la Comisión Bicamaral, quien aseguró haber estado presente en el momento en el que el jurado decidió el resultado y haber visto que todo fue limpio, sin que se conocieran sino hasta al final las identidades de los participantes. Como me atreví a manifestar mi desacuerdo, de inmediato esta colaboradora suya se fingió ofendida, tanto que hasta me dijo que no le alzara la voz, sin poder yo explicar todo lo que he expuesto por la misma reacción de ella. Le respondí que no fuera prepotente. 


Este correo señalando las “cosas raras” en el resultado del concurso es una respuesta a su conducta abusiva y prepotente, para mostrarle que no me va a callar la boca fingiéndose ofendida “porque le alcé la voz”. Quién sabe entonces si hasta tuvo participación en el tejemaneje y por eso toma mis cuestionamientos como algo personal. Porque debe explicar cómo es posible que un proceso de valoración de los trabajos presentados tan limpio y transparente, como asegura lo fuera este, haya terminado arrojando un resultado tan turbio.



Espero su respuesta, senador Encinas, con un posicionamiento claro sobre este asunto escandaloso que salpica al Canal del Congreso y a la Comisión Bicamaral.




Atentamente





Tomoo Terada





c.c.p.


Diputado Gerardo Maximiliano Cortázar Lara (PAN), Diputada María de la Paloma Villaseñor Vargas (PRI), Senador Jesús Casillas Romero (PRI), Senador Daniel Gabriel Ávila Ruiz (PAN), Diputada Alfa Eliana González Magallanes (PRD).

Legisladores miembros de la Comisión Bicamaral del Canal del Congreso




Leticia Araceli Salas Torres 

Directora del Canal del Congreso



NOTA: Este es el correo enviado al senador Encinas, tal cual, a excepción de un párrafo en el que le mencionaba que iba a enviar los archivos del ensayo original y el "reciclado", del señor Rivera León. Decidí al final sólo enviar los enlaces. Y de algunas fechas, como el año en que Camilo José Cela ganó el Nobel, y que tenía imprecisos los datos. También alguna errata que se me escapó.

Y sí tenía la intención de enviárselo antes de ir a su oficina, pero, otra vez de buena fe, creí en el compromiso que establecieron conmigo de que el día de hoy, a las 10 de la mañana, teníamos una cita establecida.




Respuestas del señor Javier Esteinou Madrid, presidente del jurado del Tercer Concurso de Ensayo Canal del Congreso, a mis señalamientos:



     México, D.F, a 7 de mayo de 2014.
                                         

Senador Alejandro Encinas Rodríguez (PRD).
Presidente.
Comisión Bicamaral.
Canal de Televisión del Congreso de la Unión.
Presente. 


            Estimado Senador Encinas:

            Aprovecho la oportunidad para saludarlo y para comentarle que el día de ayer recibí el comunicado de protesta que el Sr. Tomoo Terada, como participante en el “Tercer Concurso de Ensayo sobre el Canal del Congreso”, le dirigió a usted en su calidad de Presidente de la Comisión Bicamaral del Canal de Televisión del Congreso de la Unión, con el título “Fraude en el Concurso de Ensayo del Canal del Congreso”. Como Presidente del Jurado del “Tercer Concurso de Ensayo”, representando al pleno de los miembros del mismo, quiero dar las siguientes ocho respuestas a los juicios expuestos por el Sr. Terada:

1.- Todos los trabajos concursantes fueron analizados por el Jurado respetando las “Bases de la Convocatoria” y la discrecionalidad del seudónimo respectivo con el cual fueron enviados.

2.- Una vez que objetivamente se examinaron los textos a partir de sus características académicas y que el Jurado designó a los ganadores del concurso, hasta entonces, se abrieron los sobres con los nombres y datos originales de los autores que en todo momento estuvieron bajo resguardo absoluto del equipo técnico del Canal del Congreso. De tal forma, que nunca antes ningún miembro del Tribunal tuvo conocimiento del nombre o de la razón social de los concursantes que participaron en este certamen. Todo el proceso funcionó con total anonimato de los competidores.

3.- Siguiendo la cláusula Octava de la “Convocatoria” el Jurado operó con plena autonomía intelectual guiándose exclusivamente por los méritos académicos propios de cada trabajo, sin considerar la intervención de ningún otro factor que pudiera alterar dicha perspectiva. Los elementos que se tomaron en cuenta para la evaluación fueron exclusivamente: redacción, sintaxis, estilo, equilibrio estructural, grado de análisis, propuesta y fuentes en las cuales se fundamentó el ensayo.

En este sentido, ninguna posición crítica, de enfoque teórico, de preferencia política o de fuentes utilizadas por los concurrentes fue un elemento que hubiese influido de manera desfavorable para descalificar o arbitrar con menor relevancia la calidad de los contenidos. Cada ensayo se defendió por sí mismo en base a sus méritos intelectuales.

4.- Las bases oficiales de la convocatoria anunciada por el Canal del Congreso no limitaron la participación de concursantes en ediciones anteriores de los Concursos de Ensayo del Canal del Congreso. Por ello, no se encontró impedimento para que el galardonado con el “Primer Lugar” de la “Categoría B” en el 2014, fuera un ganador de concursos anteriores, pues las virtudes intelectuales de su trabajo así lo ameritaron. 

5.- El  “Segundo Lugar” de la “Categoría B” fue declarado desierto, pues la clausula Novena de la Convocatoria indica que “el Jurado puede declararlo así, si estima que ninguna de las obras presentadas tiene la suficiente calidad. El fallo del jurado será inapelable”.

6.- Los textos que no alcanzaron ningún reconocimiento o sólo obtuvieron una Mención Honorífica, fue porque el nivel de exposición del contenido de su estudio no consumó el desarrollo de sus ideas y propuestas formuladas con base en los indicadores de evaluación anteriormente mencionados, y no por otros factores ajenos al empeño intelectual. En ese sentido, el texto del Sr. Tomoo Terada, denominado “¿Podemos huir de la envolvente dulzura de los embaucadores? Los retos a afrontar por un Canal del Congreso verdaderamente en pro de la democratización de México: Transparencia sin rendición de cuentas y una señal digital ´abierta´ entre comillas”; que participó con el seudónimo “Caballero sin espada”, sólo le correspondió una Mención Honorífica y no otro galardón.

7.- La cláusula Décima Tercera de la Convocatoria señala que todos los participantes asumen la aceptación de las bases planteadas, por lo que la impugnación del Sr. Terada, no es pertinente.

8.- Finalmente, deseo enfatizar que durante el proceso de evaluación de los trabajos todos los miembros del Pleno del Jurado colaboraron de manera impecable en su desempeño profesional y ético como analistas del concurso. Por lo que los juicios descalificadores expresados por el Sr. Terada sobre las personalidades que conformaron el tribunal calificador, son absolutamente improcedentes e impropios sobre el trabajo de los miembros del Jurado.

Por todo lo anterior, como Presidente del Jurado, afirmo rotundamente que no existió ninguna irregularidad en el proceso de evaluación de los textos enviados al “Tercer Concurso de Ensayo sobre el Canal de Televisión del Congreso”, sino dictaminación autónoma y rigurosa sobre los mismos.
            En espera de su comunicación, le envío un saludo cordial.
Atentamente:


Dr. Javier Esteinou Madrid.
Presidente del Jurado.





Al Senador Alejandro Encinas Rodríguez sobre fraude en Concurso Ensayo Canal del Congreso:



                                                                                                     México, D.F, a 15 de mayo de 2014.
                                         

Senador Alejandro Encinas Rodríguez (PRD).
Presidente.
Comisión Bicamaral.
Canal de Televisión del Congreso de la Unión.
Presente.


Estimado Senador Encinas:

Fui enterado apenas ayer, mediante correo electrónico que se me envió desde su oficina,  de las “respuestas” de real pena ajena que a mi protesta por el fraude cometido en este “Tercer Concurso de Ensayo Canal del Congreso” le mandó el Sr. Javier Esteinou Madrid, presidente del jurado, a pesar de que aparece que redactó tal escrito desde el día 7 de mayo. Sólo después de que me comuniqué y hablara con Rocío González Higuera, secretaria técnica de la Comisión Bicamaral, se me enteró de esa respuesta.

Soy yo quien afirma rotundamente que el escrito del señor Esteinou Madrid en realidad nada responde y, peor aún, confirma con descaro el fraude realizado en este concurso.. Al igual que con mi mensaje de protesta original, distribuyo copia a los otros legisladores miembros de la Comisión Bicamaral, además de publicarlo en mi blog a fin de hacerlo de conocimiento público.


1.    Que el Sr. Esteinou haga una serie de afirmaciones negando la existencia de cualquier irregularidad en la evaluación de los trabajos presentados nada prueba, pues evade responder los cuestionamientos puntuales que he hecho en cuanto al corrupto resultado de la categoría B del concurso. Busca la pretendida cobertura de citar algunas cláusulas de la convocatoria, obviando que en la misma se afirma que (el Canal del Congreso) “emprendió una tarea de transparencia informativa de cara a una ciudadanía cada vez más participativa y reflexiva”. El que se cometa fraude en el concurso organizado por el Canal desmiente esa pretendida transparencia, muestra desprecio por la ciudadanía que se anima a ser participativa y afecta al Canal en su credibilidad e imagen, por más cláusulas que cite. La condición básica y previa de cualquier concurso serio, hasta el punto de ser un sobreentendido, es la de ser limpio y convincente.

2.    Deshonestamente el Sr. Esteinou se sale por la tangente y deforma el cuestionamiento, que no es el que se premie a “un ganador de concursos anteriores” porque “las virtudes intelectuales de su trabajo así lo ameritaron”. Esas virtudes ciertamente eran premiables en el Segundo Concurso, pues lo que se presentó fue entonces algo nuevo, pero “reciclar” ese ensayo ganador para el Tercer Concurso y, por lo visto si no les paran el alto al Sr. Esteinou y su amigo, también para el Cuarto Concurso, eso se llama fraude y corrupción.

3.    Me alegra ver que algunos participantes en el concurso, aparte de mí, se han atrevido a hacer la crítica de las fallas que existen en el Canal del Congreso, como quienes obtuvieron las menciones honoríficas de la categoría A (subrayo que esa categoría los ganadores del primer lugar, a diferencia de lo ocurrido en la categoría B, no “reciclaron” su ensayo presentado al Segundo Concurso).

4.    Le recomiendo la lectura de ambos trabajos. El ensayo de “The Quarrymen” es el que de todos los ensayos presentados hasta ahora en las tres ediciones del concurso, si de “méritos académicos” hablamos, mejor explica y analiza el concepto de rendición de cuentas aplicado al ámbito legislativo, pero como se atreve a argumentar que el Canal del Congreso difícilmente incide decisivamente al respecto no lo iban a premiar. El otro trabajo, de “Los Karamazov”, gira alrededor de varias solicitudes de información presentadas a las dos Cámaras referentes a la distribución del presupuesto del Canal del Congreso, y lo que se revela es un manejo del dinero en medio de opacidad y datos contradictorios.

5.    El Sr. Esteinou afirma que los sobres con los datos de los autores estuvieron “bajo resguardo absoluto del equipo técnico del Canal del Congreso”, pretendiendo que esa es una garantía de total limpieza. Por supuesto no pongo en duda la honradez de todos y cada uno de los trabajadores del Canal del Congreso, pero de eso a que, en una entidad con un manejo tan opaco de su presupuesto y que, como mostré en mi ensayo, ha sido utilizado por legisladores simuladores como plataforma para compromisos falsos, no puedan darse actos indebidos…el Sr. Esteinou pretende entonces se le otorgue confianza ciega a una institución con claroscuros, siendo él, como deja claro con su deshonesto implícito apoyo al “reciclado” de ensayos, una de sus partes oscuras.

6.    El Sr. Esteinou asume la defensa, sin nombrarla, de la señora Jacqueline Peschard. Le envío, senador Encinas, el archivo pdf del recurso 2232/07 que  he mencionado. Como ya lo dije se trató de que encontré que la presencia del Cisen en el Archivo General de la Nación (AGN), apoderados de los documentos que supuestamente servirían para que la extinta “Fiscalía del Pasado” hiciera justicia respecto a  hechos como el 68, el Halconazo y la Guerra Sucia, era y es ilegal.

En la página 46 puede leer: “Al respecto, el sujeto obligado no anexó documento alguno que acredite la estancia de dicho archivista [Capello, del Cisen, en AGN] en el periodo de 2001 y 2005.” Es decir, a la señora Peschard no le pareció raro que, de pronto en 2001, hubieran ingresado elementos del Cisen en el AGN, sin que existiera fundamento legal. ¿Alguien a quién tan poco le importan las violaciones de derechos humanos puede tener la calidad moral para evaluar con honestidad el trabajo de quien la ha cuestionado públicamente, siendo que  precisamente no se ha atrevido a responder a sus cuestionamientos?

Respondidas las evasivas respuestas del Sr. Esteinou, senador Encinas, reitero mi solicitud de un posicionamiento de la Comisión Bicamaral sobre este  lamentable fraude.

                                                                     Atentamente.


                                                                   Tomoo Terada




¿Debo quedar como un grosero, alguien que se automargina o agachar la cabeza y avalar el fraude denunciado?:





date: Thu, May 22, 2014 at 5:35 PM
subject: INVITACIÓN A LA CEREMONIA DE PREMIACIÓN

Estimado Sr. Terada:
 
Por instrucciones del Senador Alejandro Encinas rodríguez [sic], Presidente de la Comisión Bicamaral del Canal del Congreso, nos congratulamos al enviar a usted la invitación a la Ceremonia de Premiación del “Tercer concurso de ensayo y rendición de cuentas: la apertura de la señal del Canal del Congreso en televisión abierta como mecanismo de seguimiento y evaluación de la labor legislativa”. La cual se llevará a cabo el 29 de mayo del presente año.
 
Esperamos contar con su amable presencia y al mismo tiempo rogamos confirmar su asistencia a los siguientes números:
 
Cámara de Senadores  53 45 30 00 Ext. 5688
Del interior de la República 01 800 50 10 810 Ext. 5688
Cámara de Diputados: 50 36 00 00 Ext. 58225 / 58230











martes, 8 de abril de 2014

La violación de datos personales por Google y el futuro de este blog





Abrí este blog en 2007, con mucha emoción como lo manifesté en la primera entrada que publiqué, en la que por cierto, explicaba que el nombre del blog era un homenaje a Julio Cortázar, un escritor al que admiro mucho,  y correspondía al nombre del transatlántico que abordó para visitar por primera vez Europa y en el que conoció a Edith Aron, una mujer judía que le inspiró el personaje de "La Maga".

Desde ese tiempo hasta la fecha este blog me ha dado muchas satisfacciones, aunque hubo una larga temporada de algunos años en lo que prácticamente no escribí nada. Me ha asombrado siempre que un blog que se actualiza muy irregularmente, que no acude a la práctica de otros blogs de formar parte de grupos de blogs enlazados a fin de asegurar una resonancia sobreentendida aunque sea mínima, y que tampoco ha sido  recomendado en medios establecidos a la larga ha conseguido, así solo, una cantidad nada despreciable de lecturas totales a partir de irse sumando cantidades pequeñas pero constantes de nuevos lectores en línea, que casi cada día visitan el blog.

Incluso algunas de las entradas, como la referente a la entrevista que le hice a Roberto Escudero, rivalizan en número de lecturas con las de los medios establecidos.

También me congratulo que, a partir de evitar las prácticas de otros blogs como los chismes o meras cuestiones personales (creo que en todo caso Twitter sería un ámbito más apropiado en ese sentido) este blog ha conseguido ser una fuente de información creíble, hasta el punto de hacer sentir incomodidad a algunos individuos.

Como el señor Raúl Trejo Delarbre, quien se obsesionó conque le publicara en este blog sus mensajes cada vez más llenos de insultos y menos de razones porque lo cuestioné en su apoyo incondicional al deshonesto individuo Luis de la Barreda Solórzano, que pasa por alguien de elevada ética. ¿Por qué me toca conocer a tanto farsante que ha sabido engañar a muchos? Misterio. Tal vez alguna vez conozca la respuesta.

Pero lo que quiero comentar es que recientemente sufrí una violación de mis datos personales por parte de la empresa Google, la empresa que opera y de la que es parte blogspot.com, la plataforma de este blog, no aquí sino en su buscador. Levanté la denuncia correspondiente en el IFAI pero fue inútil por la venalidad que hay en ese Instituto, y de la que he dado cuenta en algunas entradas.

El problema incluso resulta que me rebasa a mí e involucra a muchísimas otras personas.

Es entonces incómodo seguir escribiendo en esta plataforma, a pesar de que Google presume de ser una empresa que promueve la libertad de expresión, por lo que, supuestamente, serían capaces de encajar las críticas que les haga.

Tal vez fuera así, para mostrar su gran apertura, pero igual he comenzado a explorar la posibilidad de publicar en otra plataforma. Pero debo dejar bien claro que yo no desapareceré este blog; si llegara a desaparecer sería una acción unilateral de Google. Francamente no creo que lleguen a eso pues sería problemático que si mantengo mi cuenta de Gmail, mediante la cual desde un principio me he comunicado con el IFAI por lo que en esa cuenta de correo está toda la información que el IFAI me ha enviado, Google asumiera la responsabilidad de desaparecer toda esa información que me ha sido enviada con carácter oficial, incluida la referida a la denuncia que presenté en contra de ellos.

Pero sí quería avisar a quienes me han leído y me seguirán leyendo, de esta situación.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Denuncia de ciberacoso con copia al "superior" Raúl Trejo Delarbre






Denuncia de ciberacoso:


Mi nombre es Tomoo Terada, escritor mexicano, otros datos personales sólo los proporcionaré de forma personal en el domicilio que me señalen para levantar formalmente la denuncia y ratificar el contenido de este correo, que envío porque tuiteé a la cuenta de Twitter @SSP_Cibernetica y se me indicó que escribiera a esta cuenta de correo.

Debo limitarme a aspectos muy generales, sin poder enviar toda la información tal como se me pidió, porque he sido orillado a tener que enviar copia de este correo, primer contacto con ustedes, al señor Raúl Trejo Delarbre, un académico de la UNAM, analista sobre los medios de comunicación, por las razones que expondré a lo largo del mismo. Y puesto que no puedo confiar en una honestidad que dicho señor Trejo Delarbre muestra no tener tampoco puedo confiar en su discreción, por lo que esta comunicación a ustedes no puedo hacerla sólo de su exclusivo conocimiento, expuesta a un mal uso, sino que entonces debo hacerla pública en mi blog personal “Conte Biancamano” [teradatomoo.blogspot.com].

Desde hace tiempo he estado recibiendo anónimos (los llamo así aunque la mayoría de estos mensajes quienes los envían utilizan pseudónimos). Estos anónimos lo mismo han contenido insultos, varios de ellos con claro sentido racista, que amenazas las cuales han incluido veladas amenazas de muerte que en un momento afirman es mejor que yo no sepa “lo que me espera” que luego, condescendientemente, me perdonan la vida porque de nada les sirvo si estoy “en el infierno”.

Me han llegado en tres formas: como comentarios a las entradas de mi blog personal; como correos enviados desde distintas cuentas de correo; y como comentarios públicos en las entradas de los blogs de otras personas, incluso no mexicanas, utilizando el pseudónimo “Laura” o “Laura HS” para tratar de hacerlos pasar como comentarios críticos legítimos.





En el blog he expresado mi sospecha de que este acoso tenga un origen político y que estos anónimos sean enviados por el Cisen, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional, así sea por fuera de sus oficinas para dar la impresión de que sólo se trata de “un asunto entre particulares”, pues he realizado varias denuncias públicas en la prensa acerca de la presencia ilegal de su personal en el Archivo General de la Nación, apoderados también ilegalmente del fondo documental referente a los llamados crímenes del pasado como el 68, el Halconazo y la Guerra Sucia, fondo documental el cual cual debería haber servido para hacer justicia en cuanto a esos crímenes:







Que no hubiera respuesta y mucho menos un desmentido por parte del Cisen respecto a estos hechos denunciados públicamente claramente indica que hubo y hay el interés de minimizar, "ningunear" mi denuncia porque no les es posible dar una respuesta pública que no los ponga en evidencia. Y de lo anterior no es irrazonable pensar que en el Cisen haya personas inclusive a nivel de funcionarios quienes estén molestas conmigo y tengan el interés en dañarme y desacreditarme por andar de “chismoso”.

Y por ejemplo, en uno de los anónimos que anteriormente recibí se afirmaba que alguien que me conocía les había proporcionado mi domicilio a quienes envían los anónimos. Al poco tiempo descubrí que el Archivo General de la Nación (en ese momento sin siquiera personalidad jurídica propia y del cual, a través de solicitudes de información, obtuve la primera información que comprobaba la ilegalidad de la presencia del Cisen en sus instalaciones) había puesto mis datos personales en línea, sin haberme informado y menos solicitado autorización para difundirlos. Tal como lo denuncié en la nota periodística más reciente tuve que presentar queja en el IFAI y acudir personalmente a las oficinas de Google para resolver eso. ¿Pura casualidad?

Los intentos de intimidación se han dado también ya fuera del mundo en línea, lo que incluyó una provocación para involucrarme en un pleito callejero estando en absoluta desventaja numérica, pero hechos de los que hayan quedado rastros que sirvan como pruebas de que hay algo “raro” en todo esto son tanto el envío de los anónimos como de la difusión ilegal en línea de mis datos personales por parte de la Secretaría de Gobernación.

Copio y pego después del final de este este mensaje, más abajo, el anónimo más reciente, que es representativo del tono de la mayoría de ellos. Burlón e insultante, con una supuesta crítica a los defectos que se me inventan, utilizando mentiras y omitiendo y alterando hechos a conveniencia, justamente como hace el mencionado señor Raúl Trejo Delarbre en las réplicas que me ha enviado al blog.

Explico que debo enviar copia de este correo a ustedes al  señor Trejo Delarbre porque se le nombra desde el título de la entrada en la que se ingresó el anónimo [teradatomoo.blogspot.mx/2013/08/respuesta-publica-raul-trejo-delarbre.html]. La entrada se refiere a la deshonestidad del señor Trejo, quien intentó la defensa oficiosa de su amigo Luis de la Barreda Solórzano, ex presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, a quien yo denuncio públicamente en otra entrada de mi blog [teradatomoo.blogspot.mx/2013/05/luis-de-la-barreda-solorzano-y-el.html] por su deshonestidad en el manejo de dos quejas que presenté cuando era presidente de esa Comisión.

Como exhibí su doble moral y publiqué una réplica suya que le contrarrepliqué de forma puntual, dejándolo en ridículo como pretendido "hombre superior", el señor Trejo a partir de ese momento se ha obsesionado con mi blog, y por su falta de argumentos y razones me mandó un comentario insultante y mentiroso como nueva réplica, el cual pretende publique a pesar de su nulo valor argumentativo y de que él cuenta con diversos espacios en medios de comunicación establecidos. 

Entre otras mentiras para buscar descalificarme afirmó que soy un paranoico que “inventa persecuciones”. Después de que en Twitter mencioné su réplica insultante y denuncié el nuevo anónimo se vio obligado a mandarme un tercer comentario en el que trató de distanciarse de quienes mandan los anónimos, para mostrar que no era un miserable que se alegre porque quienes le antipatizan sean sometidos a ciberacoso, aunque moralmente él no sea muy diferente a quienes así actúan. Pero al mismo tiempo alardeó y se congratuló porque creyó que sus insultos habían tenido el efecto de alterarme como él se alteró cuando lo confronté personalmente con la corrupción de su amigo. Lo que pasó es que, mientras que quienes mandan anónimos son despreciables por definición y sólo merecen que se les ignore, el que una figura pública que pretende ser un "hombre superior" muestre la deshonestidad y doble moral del señor Trejo Delarbre y utilice un acoso muy real que he padecido para intentar desacreditarme, no pudo más que provocar mi indignación. 

Por eso digo que fui orillado por el señor Trejo Delarbre a presentar esta denuncia, para que su intento de desacreditarme como "paranoico", mentiroso y hasta "cobarde" no quede sin respuesta, y no pueda aprovechar más adelante mi silencio, producto del fastidio, para su desacreditación.

Si el señor Raúl Trejo Delarbre fuera un simple particular no me importarían mayormente sus mentiras y descalificaciones, pero como parece dispuesto a utilizar la credibilidad que ha obtenido como analista de medios para intentar encubrir al amigo corrupto y atacar al que lo denuncia no me sorprendería que luego abuse de su acceso a los medios de comunicación para repetir sus mentiras desde esas tribunas, sin darme el derecho de réplica que tanto demanda para sí mismo.

El señor Trejo afirma que yo “difamo” de forma impune a Luis de la Barreda con la entrada de mi blog en la que denuncio y exhibo a ese señor. Partiendo de que ustedes, la policía cibernética del DF, investigan toda forma de acoso y difamación en línea supongo que si el señor Trejo está realmente tan “indignado” como dice que lo está por esa supuesta “difamación” en línea que hago de su cercanísimo amigo (en realidad denuncia de la corrupción y doble cara de ese individuo), y convencido de que le asiste la razón y el derecho, le será útil contar con esta dirección de correo de ustedes para dar fin a esa supuesta impunidad mía si se decide a hacerlo. 

Aunque luego se queja amargamente de la censura, cuando otros no le publican sus insultos y mentiras…

Muy aparte de la opinión personal que me merezca el señor Trejo y su amigo, era importante mencionar todo lo anterior para que se entienda el contexto bastante politizado en el que los anónimos, incluido el más reciente, han sido enviados. Quienes enviaron el anónimo reciente nombran a los señores José Luis Luege Tamargo y Óscar Espinosa Villarreal, con sendos cargos de Presidente de la Comisión de Vialidad y Transito Urbanos de la Asamblea Legislativa y Jefe del Gobierno del Distrito Federal * cuando presenté en la CDHDF las quejas que ya he mencionado. Y quienes justamente serán mencionados más adelante en la entrada referente a De la Barreda Solórzano porque contra ellos se enderezaron esas quejas Exp. CDHDF/121/97/CUAUH/D0319.000 y Exp. CDHDF/121/97/CUAUH/D2261.000, respectivamente.

Por lo que no puedo saber si el anónimo es una “advertencia” para que no siga adelante con la publicación de la entrada del blog.

Espero la respuesta de ustedes, a fin de, como ya dije, levantar formalmente la denuncia. Me disculpo por presentar la denuncia de esta forma sui generis pero ya he explicado las razones. Expresamente solicito que de la respuesta que me envíen no se le envíe copia al señor Trejo Delarbre ni a ninguna otra persona, pues esa ya sería información que exclusivamente yo, el denunciante, debe de conocer en cuanto a una investigación que ya iniciaría formalmente y que debe manejarse con la secrecía debida.

Atentamente.

Tomoo Terada

NOTA: Por supuesto no voy a reproducir el anónimo. El señor Trejo Delarbre no me sorprendería que lo diera a conocer, pues ha encontrado almas gemelas.

*Me doy cuenta del error a posteriori, en realidad Jefe del entonces Departamento del Distrito Federal.



En Twitter:





viernes, 16 de agosto de 2013

Respuesta pública a Raúl Trejo Delarbre sobre Luis de la Barreda Solórzano





Antenoche, después de la presentación de un libro del cual fue uno de los presentadores, tuve una discusión con Raúl Trejo Delarbre por su amigo Luis de la Barreda Solórzano. Prefiero no identificar ni al libro ni a sus autores porque los conozco, aprecio y respeto y supongo también Trejo Delarbre, y lo que sucedió entre yo y él no tiene que ver con ellos.

Había enviado un tuit a Trejo enterándolo de la entrada en mi blog en el que he iniciado una denuncia pública en contra de De la Barreda y aproveché para preguntarle al respecto, pues no había recibido ninguna respuesta, ninguna reacción al respecto.

Lo que siguió fue una desagradable discusión, bastante decepcionante para mí respecto a Trejo y su personalidad aparentemente analítica y crítica, pues alternativamente decía que mi denuncia era “un asunto entre ustedes” (yo y De la Barreda) que asumía un torpe intento de defensa de ese individuo con disparates como que él (Trejo) no podía tener amigos farsantes y corruptos.

Podría haber entendido que se negara a creer, de buenas a primeras, a alguien a quien sólo había visto antes una sola vez y que le “hablara mal” de un cercanísimo amigo así, de pronto, pero la actitud que adoptó rondó con el cinismo, al parecer a fin de intentar tranquilizar su conciencia.

Por ejemplo me dijo que los documentos escaneados que aparecen en mi blog eran “falsos”. Pues le respondo públicamente al señor Trejo Delarbre que lo invito (y aclaro que originalmente, en el borrador de este escrito, lo retaba pero no quiero que pretexte que se le ofende imponiéndole órdenes) a que presente una solicitud de información a la CDHDF para que confirme que solicité copias certificadas de los dos expedientes de mis quejas. Es más, que proporcione la dirección de la entrada de mi blog y pregunte si los originales de los documentos escaneados y subidos por mí ahí forman parte o no de los expedientes en los archivos de la CDHDF.

Siendo un reconocido experto en estos temas no tendría por qué ser yo quien tenga que orientarlo para que aplique algo de objetividad y análisis académico para intentar probar inútilmente su gratuita afirmación de que los documentos que he subido y los que más adelante subiré son falsos.

Y si hubiera puesto en línea un documento falso con la firma falsificada de Luis de la Barreda, ¿por qué se está tardando tanto ese señor en denunciarme si en ese supuesto eso sería un grave delito de mi parte? De por sí el que mi denuncia, hoy por hoy,  desde hace ya un tiempo aparezca de forma consistente entre los primeros resultados que arroja Google para "Luis de la Barreda Solórzano" haría reaccionar a quien nada indigno tuviera que esconder, a diferencia de De la Barreda y su careta.

He elegido referirme a Trejo Delarbre en tercera persona, para imponer una distancia, pero ya le consta a él que puedo sostener mi acusación contra De la Barreda cara a cara y estoy realmente indignado. Por otra parte, aunque me pareció de pena ajena su reacción considero que tengo que hacer público este hecho porque no sé si Raúl Trejo Delarbre se limite a seguirme considerando su no amigo, sino que ahora ya me vea como un enemigo, y de ahí lo mismo suceda con otros amigos de De la Barreda Solórzano.

Yo ya sabía que atreverme a hacer mi denuncia pública podía provocar molestias e incluso provocarme enemistades, puertas cerradas, obstáculos y, en mi caso, sí calumnias difamatorias, pero que quede claro el porqué de esas reacciones.

Y por lo visto la amistad como parece entenderla Trejo, como complicidad en el peor sentido de la palabra, le impide apreciar el MiniWikileaks mexicano que he iniciado.




Réplica de Raúl Trejo Delarbre:








Qué pena, Tomoo, el esfuerzo pírrico que hace para demostrar que no ha perdido el tiempo con una denuncia tan hueca. Qué tristeza  el empeño que mantiene para difamar a un ciudadano de altura intelectual y moral tan superior a las de usted. En su texto hay varias mentiras.

1. No hubo una desagradable discusión. No hubo discusión alguna. Usted se presentó conmigo para recordarme su envío y le respondí que su caso no me interesa. La aclaré que, desde mi punto de vista, antes que nada el Dr. De la Barreda es mi amigo y tengo un profundo afecto y respeto por él. No hubo discusión porque me parece que sus acusaciones no ameritan ser discutidas. 
2. Si hablé de la calidad de mis amigos fue porque, a mi aclaración, usted gritó "¡entonces tienes amigos farsantes y corruptos!". Desde luego lo negué. Pero los adjetivos los mencionó usted. 
3. Usted califica como cínico mi comportamiento. Además considera que he querido tranquilizar mi conciencia. Aprecio su interés para erigirse en intérprete mío pero no lo acepto como tal. Usted no tiene cualidades para evaluar la conciencia de nadie, mucho menos a partir de un encuentro casual y brevísimo.
4. Jamás dije que los documentos en su blog sean falsos. Lo que dije y sostengo es que sus acusaciones son falsas. Los documentos ni me interesan ni los he estudiado. Lo que sí puedo advertir es la obsesión enfermiza que tiene contra un hombre noble y notable como es el Dr. De la Barreda. Pero ese, más allá de ser un comportamiento de patología lastimera, con toda franqueza me tiene sin cuidado.
5. Ni amigo ni "no amigo", Tomoo. Sus inquietudes no me interesan. No será conmigo en donde encuentre motivos para nutrir su megalomanía frustrada. Lo siento. Usted solo se dibuja cuando afirma que está protagonizando un "MiniWikileaks". Híjole, que sea menos. Y todavía habla de pena ajena...



                                                                              Raúl Trejo Delarbre



Contrarréplica:

Sin duda tengo una curiosa suerte para que se me aparezca la "parte oscura" de algunas personas que tienen fama pública, no voy a decir si merecida o inmerecida porque los propios hechos son más elocuentes que las palabras, de ser inteligentes y honestos; a lo mejor todo esto que puede parecer tan raro en realidad ayuda a explicar la situación lamentable del país,  producto en gran parte de la simulación y la hipocresía, que también afecta a parte de su clase intelectual.

Ese fue el caso de Luis de la Barreda Solórzano y ahora lo es el de Raúl Trejo Delarbre, aunque en este último caso tengo la suerte de que el propio Trejo Delarbre en su réplica exhiba públicamente esa oscuridad que menciono.

En el pasado personas mucho más destacadas y de mayor trayectoria que Trejo Delarbre fueron presa de pasiones ideológicas que los llevaron a mentir, omitir, alterar "en nombre de la causa". Un escritor francés, Julien Benda, advirtió sobre las que llamó "pasiones colectivas". La pasión colectiva que muestra Trejo es la de considerar que él y sus amigos son seres superiores per se, a quienes hay que aplicar reglas de medir distintas a los demás, quienes en comparación somos considerados inferiores.

Trejo miente repetidamente en su réplica o pretende engañarse a sí mismo. Sí hubo discusión, aunque breve, porque Trejo Delarbre después de intentar algunas salidas y gracejadas que pretendió ingeniosas para evadirse quedó reducido al silencio porque terminó absolutamente alterado, incapaz de presentar un argumento, una respuesta coherente. Tan alterado estaba que se retiró de inmediato, huyó diría más bien, tan rápido que luego tuvo que regresarse porque se dio cuenta de que no se había despedido de la coautora del libro presentado, al que he hecho alusión. Y si alguien duda de lo que cuento la mejor prueba sería que Trejo se atreviera a debatir públicamente conmigo ante testigos, pero sin duda él se negará a que ahora sí quede constancia de que nuevamente lo reduzco al silencio, a pesar de ser "superior", eso dice, a mí.

Los adjetivos de farsante y corrupto sí los apliqué repetidamente al referirme a De la Barreda, no a otros amigos de Trejo que ni sé ni me interesa quiénes son todos ellos y mucho menos me consta algo malo sobre todo ese conjunto, a diferencia de De la Barreda. Tan es así que uno de sus públicos amigos, Ernesto Villanueva, quien coincidentemente ayer le envió un agradecimiento público vía Twitter por haberlo recomendado para su primer trabajo académico, es alguien con quien comparto no podría decir que una amistad cercana pero sí un aprecio y respeto mutuos. A él le conté de viva voz sobre mi acusación a De la Barreda y a diferencia de Trejo no tuvo la reacción de sentirse insultado porque considerara que, como ambos son amigos de Trejo o ambos hubieran sido en algún momento colegas en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, eso implicara que tuviera que asumir su defensa oficiosa.

Así  que es otra mentira de Trejo, quien altera lo que dije y lo saca de contexto, igual que antes su amigo De la Barreda ordenó a sus achichincles que "dieran fe" de lo que les convenía que se pusiera en las actas que ya he señalado.

Y además Trejo Delarbre mañosamente se dirige  a mí ahora de "usted", cuando que desde el año pasado que nos presentaron nos tuteamos, y me "cita" falsamente, tuteandolo a gritos, para falsificar lo que pasó en el incidente desagradable y pretender que él en todo momento fue muy respetuoso conmigo y no se alteró como lo hizo.

Raúl Trejo Delarbre exhibe abiertamente ese cinismo del que hablo al afirmar que pretendo erigirme en interprete suyo a partir de un encuentro casual y brevísimo, pero en cambio plantea como algo serio que existen acusaciones que no merecen ser discutidas, porque después de haberme visto antes una sola vez ya "sabe" que mi altura moral e intelectual es "inferior" a la de De la Barreda. Y como los "inferiores" no debemos atrevernos a cuestionar a los "superiores", como precisamente él y De la Barreda, trata de ocultar su pervertida concepción de la amistad como virtuosa indignación ante la "difamación" de quien, según da a entender el propio Trejo Delarbre, comparte con él la característica de ser también un ser superior. Se supone que escribe esto en serio y a la vez se atreve a acusarme de patología enfermiza y megalomanía frustrada.

Y hasta no le importa poner por escrito el disparate de que pueda haber acusaciones falsas basadas en documentos verdaderos. Por cierto que sí se refirió a la "falsedad" de los documentos, pero ahora pretende no haber dicho lo que sí dijo. Lo repito: que se atreva a debatir conmigo ante testigos, y mostraré cuán diferente es este Trejo Delarbre que se me mostró del respetado analista que conoce el público.

El "ser superior" Raúl Trejo Delarbre, quien no muestra en todo su escrito ninguna  superioridad en sentido moral sino todo lo contrario, evade mencionar en todo momento a nuestro mayormente corrompido pero único sistema legal que tenemos. ¿Si "difamo" a De la Barreda por qué éste se lo está pensando mucho para iniciar una acción legal en la cual tendría todas la ventajas, pero que tiene el inconveniente de que, tarde o temprano, haría que por lo menos algunas de las verdades incómodas sobre él salieran a la luz y se difundieran fuera de internet, en el "mundo real" y los "medios tradicionales"?

E ilustro a Trejo que mi acusación contra De la Barreda nada tiene que ver con las obsesiones enfermizas y patologías lastimeras que me inventa, simplemente está en congruencia con una pasión por buscar la verdad, pasión personal mía a diferencia de la pasión colectiva suya, que ha guiado mi trayectoria, relativamente breve, pero que me ha llevado a investigar entre otros asuntos:

- la versión oficial de la muerte de Emiliano Zapata

- el error del fallecido Alonso Lujambio (Q.E.P.D.) al señalar como espía a Elena Garro

- la presencia ilegal del Cisen en el Archivo General de la Nación para destruir las pruebas del 68 y otros crímenes del pasado

- la mentira de su colega en la UNAM Rosa Beltrán al inventar que los coreanos de la Zona Rosa se robaban los gatos de sus vecinos mexicanos para comérselos

- las mentiras difundidas por La Razón y Etcétera sobre Gabriel Zaid, Consuelo Sáizar y Joaquín Díez Canedo por atreverse el primero a criticar el nombramiento de José Carreño Carlón como director del Fondo de Cultura Económica

Sin duda Trejo no entiende este tipo de pasión porque muestra con su escrito que la pasión que lo guía es muy diferente a la mía. La mía es una pasión peligrosa, tanto para uno mismo que se consigue enemigos hasta gratuitos por buscar la verdad, como para otros, que quieren que esa verdad no aparezca.

Ante la carencia de argumentos intenta otra gracejada aunque el humor no se le da. No me afecta en nada porque de ese tipo de intentos de burla (y hasta hace no tanto también amenazas de muerte e insultos racistas) los he recibido en anónimos cobardes. Es muy posible que quienes mandan esos anónimos desde el Cisen ahora citen en sus anónimos a Trejo, como "prueba" de que es cierto, según esos cobardes, que tengo megalomanía, estoy frustrado, soy insoportable... El señor Trejo Delarbre pasará de ser citado en libros y artículos académicos a ser citado en anónimos. Más bajo no se puede caer.

Y finalmente aprecio, respeto y valoro mucho pero muchísimo más la buena opinión sobre mi lucha que tiene alguien como Juan Villoro, quien consideró loable mi persistencia, que las necedades mentirosas e interesadas de Raúl Trejo Delarbre.

Me ha costado un gran esfuerzo escribir en fin de semana, que uno prefiere dedicar a otro tipo de actividades, esta respuesta a las necedades y mentiras en la réplica de pretendido "hombre superior" de Raúl Trejo Delarbre. Tuve que superar la infinita flojera que me provocaron por su vacuidad nada budista tras la vanidosa pretensión de una superioridad totalmente falsa.

Ya que el señor Trejo cuenta con diversos espacios en medios de comunicación para difundir sus necedades y mentiras ya no publicaré lo que envíe, más aún si lo único que hace en sus escritos es desmentir su pretendida superioridad moral.

                                                                       Tomoo Terada


En Twitter:





publique en el blog, porque si no, según él, eso mostraría que le temo a la verdad. No se le ocurre publicarla en su propio sitio o en los espacios con que cuenta porque aunque realmente a mí no me afecta (puedo contrarréplicarsela nuevamente, de manera puntual) sí lo exhibiría y los editores tal vez hasta se lo rechazarían, porque muestra una faceta muy negativa del analista de imagen pública racional, analítica y respetuosa. 
Entre otras cosas me llama "inventor de sus propias persecuciones". Acabo de recibir un nuevo anónimo insultante, como comentario en la entrada en la que me he referido a él. Raúl Trejo Delarbre puede sinceramente creer que el acoso que he sufrido es sólo un invento mío pero por eso he tuiteado a la policía cibernética del DF con copia a él, porque su escrito aunado al nuevo anónimo sí ha logrado lo que tantos anónimos no lograron, que se me colme la paciencia. Si Trejo Delarbre de veras no es un miserable no le podra alegrar que yo o cualquiera, por más que le antipatice, sea sujeto de ciberacoso.

Denuncia por ciberacoso ante la policía cibernética, con copia para Raúl Trejo Delarbre:

http://teradatomoo.blogspot.mx/2013/09/denuncia-de-ciberacoso-con-copia-al.html


 ...amigo Luis de la Barreda Solórzano para nada. Se echa para atrás en lo importante y con eso habrá valido leer sus mentiras e insultos. 


La denuncia por ciberacoso la presenté porque el acoso es real. En cambio, cobardes, él y su amiguito De la Barreda no se atreven a presentar una denuncia en mi contra ante la policía cibernética por "acosar" y "difamar" a De la Barreda en línea. Como ya lo señalé, por las características del Derecho mexicano, una demanda por "difamación", "calumnia", "daño moral" la ganarían fácilmente, pero no sin antes quedar exhibidos solos. 


Por cierto, Trejo Delarbre, quien todos sus estudios y carrera profesional los ha realizado en la UNAM y por su edad (1953) tenía 15 años cuando el 68 y 18 cuando el Halconazo, no dice nada del Cisen y su presencia ilegal en el AGN para la presumible destrucción de las pruebas de esos crímenes. En su afán de insultarme obvia esto, que no he inventado y ha conducido al acoso en mi contra. Francamente es la actitud de un miserable. 


Tomoo Terada 



Cita textual de uno de los mensajes de Raúl Trejo Delarbre:


Si mis textos propician que se le "colme la paciencia" tampoco me preocupa. Quizá es un logro de este esfuerzo para no dejar sin réplica sus imputaciones.


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Explicación sobre la publicación de la "segunda" réplica de Raúl Trejo Delarbre:

He considerado necesaria esta larga explicación para que se entiendan las circunstancias y contexto de la publicación de esta "segunda" réplica de Raúl Trejo Delarbre.

En la última parte de mi primera contrarreplica anuncié que no publicaría más mensajes que me enviara Trejo Delarbre porque con su réplica lo único que había hecho era desmentir su autoproclamada superioridad. Confirmando esto, Trejo mandó, furioso por mi anuncio, un nuevo mensaje en el que de nuevo eludía responder a los cuestionamientos que yo hacía al papel que él había asumido como defensor oficioso de De la Barreda. En cambio intentaba otra vez minimizar mi denuncia pero ahora lo hacía entre insultos y más descalificaciones personales hacia mí, sin hacerme algún cuestionamiento serio y expresamente negandose a debatir. 

Desde ese momento he dado cuenta de cada uno de sus envíos y he aludido a ellos brevemente en Twitter, sin publicarlos aquí, porque Trejo Delarbre, obsesionado conmigo y con este, mi blog personal, mandó otros dos nuevos mensajes, ya no tan insultantes como el segundo pero también igualmente desprovistos de cualquier argumentación seria.

Ha querido engañarse, y sobre todo engañar a otros, planteando que yo no he publicado esos mensajes, especialmente ese segundo al que ya me he referido, por "cobardía". Como si, en sentido contrario, estuviera yo obligado a publicar mensajes insultantes en mi contra para probar mi "valentía". 

Lo que en realidad pretendió Trejo Delarbre y se lo frustré, fue el imponerme su voluntad insultándome a gusto en mi propio blog pretextando algo tan importante y respetable como lo es el derecho de réplica. Buscó obligarme a que me rebajara a su nivel y tuviera que responderle en el mismo tono. Logrando así distraer con ese sainete de lo importante: la deshonestidad de Luis de la Barreda. No tengo ninguna duda de que él en cambio se habría negado totalmente a publicar en su sitio un mensaje enviado por mí, en el que me refiriera a su persona en el mismo tono que utilizó conmigo. Y no se habría cansado de condenarme.

Raúl Trejo Delarbre, quien ha procurado presentarse ante el público interesado en temas de comunicación como un analista promotor de la civilidad y la necesidad de la elevación del nivel del debate público, mostró con esa conducta que esa imagen pública que ha buscado construir no es más que pura doble moral y doble discurso de su parte, pues, como ya señalé, habría sido el primero en descalificarme y condenarme como majadero e incivilizado de haber sido yo el que hubiera enviado un escrito en el mismo tono injurioso y alterado del que él pretendió que le publicara en este blog.

Quien pasa por implacable crítico de los males de la televisión privada mexicana, resulta entonces ser alguien muy parecido a la "señorita Laura" -justamente uno de los mayores entre esos males-, y cree con ella que puede exigir a gritos que su derecho de réplica sea respetado, cuando que ese derecho bien poco les importa a ambos cuando se trata de quienes los critican y les caen mal. 

Parece que mucho le afectó al desagradable Trejo Delarbre que le pusiera el alto en mi blog. El lector puede consultar el intercambio de puntos de vista que se dio entre Carmen Aristegui, Gabriel Sosa Plata y Trejo Delarbre  sobre el derecho de réplica de, quién más, Laura Bozzo en el programa de Aristegui en MVS al haber sido aludida, algo que se ha vuelto la comidilla de estos días:

http://mediocracia.wordpress.com/2013/10/23/dilemas-y-exigencias-en-el-derecho-de-replica-intercambio/.

Reflejándose en Bozzo, a quien siente que Aristegui le ha regateado su derecho de réplica como Trejo Delarbre pretende que yo se lo he hecho a él, ahora se presenta como severo, estrictísimo defensor de un principio general de respeto a ese derecho de réplica. Pero, tramposo, olvida a conveniencia el principio implícito en su afirmación: "en las formas radica la posibilidad para que se ejerzan los derechos". Quien, como podrán leer más adelante, me reclama la "manera" en la que. según él, califico y descalifico, sin precisar qué sería tan condenable de esa supuesta "manera" mía, no le importa que la perdida de las formas que se ha dado, tanto de un lado como del otro pero sobre todo del lado de Laura Bozzo, anuncia que la presencia de esa "desagradable mujer" en vivo en la cabina del programa de Carmen Aristegui sólo sería la crónica de un espectaculo grotesco anunciado, que en nada beneficie el debate público.

Lo que en realidad plantea Trejo Delarbre bajo sus aparentemente razonables y melifuas expresiones es que Aristegui sea "bien macha" y "no le saque" a Bozzo. Que Aristegui se arriesgue a que Bozzo haga en su programa lo que yo no le permití a Trejo Delarbre que hiciera en este blog: insultarme a gusto y distraer de la discusión sobre mi acusación contra Luis de la Barreda Solórzano con un sainete armado.
  
Ha pretendido aprovechar a su favor el negarme a publicar ese exhabrupto suyo que me mandó, para intentar crear la "leyenda urbana" de que habría escrito y enviado algo realmente tan demoledor, incisivo, inteligente e implacable que por eso me habría dado "miedo" el publicarlo. La realidad es otra, tan sencilla como que me doy a respetar en mi blog y respeto a mis lectores como para someterlos a la megalomanía de Raúl Trejo Delarbre, quien por lo visto pretendía que en este blog se publicara cualquier "colaboración" suya aunque fueran meros insultos y tonterías, tan sólo porque tiene el mal gusto y la poca pena de firmar hasta esos, sus exhabruptos.

Encontré una solución para que, sin verme obligado a publicar en el blog sus insultos, esos mensajes suyos fueran conocidos por otros. Porque lo que me ha preocupado no es que otras personas conozcan los insultos y descalificaciones que Trejo me lanzó, pues no se les puede dar mayor importancia, sino el que haya pretendido imponerme el publicarlos en mi blog, y para buscar lograrlo mañosamente intentara inútilmente provocarme planteando "cobardía" de mi parte, él, que mostró ser tan cobarde como para huir despavorido tal como lo hizo en la presentación que he mencionado. Por eso reenvié ese segundo mensaje y los dos siguientes, con mucha pena ajena de mi parte, a tres personas que nos conocen a ambos, destacados expertos en los temas de medios, para que les constara la impresión lastimosa que Trejo causa al enviar escritos insultantes y sin substancia. Y vieran que dentro de o junto al académico-analista que públicamente proclama la civilidad se me había revelado un energúmeno como el que me envió ese encolarizado e insultante mensaje. 

Como reacción Raúl Trejo muy pero muy molesto escribió reclamando el que yo hubiera involucrado a esas personas, cuando que en realidad había sido él quien las había involucrado al inventar que yo me había referido despectivamente a todos y cada uno de sus amigos. Pensé que Trejo Delarbre podría engañar al público pero no a esas tres personas, ante quienes habría quedado exhibido.


Pero, para terminar con este asunto de sus mensajes, que definitivamente no voy a publicar aquí en mi blog, para no hacerle el juego a Trejo Delarbre, señalo que es el mismo Trejo quien muestra que le falta valor para dar a conocer esos, según él, muy "importantes" mensajes que me envió. Hace tiempo se dijo censurado por el diario Reforma al no publicar una respuesta suya a Jaime Sánchez Susarrey, aunque en un comentario de esta entrada [http://observatoriomediosuia3.wordpress.com/2008/07/09/en-defensa-del-derecho-de-replica/#more-997] se plantea que lo que en realidad no le aceptaron a Trejo en Reforma fue publicarle con la extensión que pretendía. Afirmando que lo habían censurado Trejo distribuyó su escrito presentándose como afectado en su derecho de réplica.

La razón por la que Trejo no se ha atrevido a hacer lo mismo en este caso es porque quedaría en ridículo ante quien leyera sus tonterías, insultos y descalificaciones dirigidos hacia mí, después de haber dado a entender que sus mensajes eran muy importantes como para que me diera miedo el publicarlos. La publicación de sus mensajes lo que evidenciaría no es mi supuesta "cobardía" sino su megalomanía y la hipocresía de su doble discurso. Ha pretendido presentar como miedo lo que en realidad es desprecio, que es lo único que me han provocado sus insultos.

Y por cierto, yo sí fui censurado por Reforma, primer medio ante el cual presenté la información sobre la presencia ilegal del Cisen en el Archivo General de la Nación. Ante la actitud tortuosa que encontré en miembros de ese diario acudí a la revista Contralínea, la cual sí publicó la información:  [http://www.contralinea.com.mx/archivo/2007/diciembre/htm/Cisen_en_AGN.htm]   

Son estos, pues, los antecedentes de este mensaje de Raúl Trejo Delarbre que publico como segunda verdadera réplica, aunque en realidad ya es el quinto mensaje que Trejo, obsesionado conmigo, me ha mandado.

Se publica porque he obligado a Trejo a que se comporte y envíe un mensaje que, con todas sus persistentes mentiras e intentos fallidos de descalificación hacia mí, se pueda publicar. Pero lo que importa aquí sobre todo, y razón para publicar el mensaje de Trejo, es que lo he obligado a que ya no pueda eludir referirse a De la Barreda y a mi acusación, una vez fracasado el sainete que pretendió crear; aunque sus afirmaciones sólo muestren su baja calidad moral, como ya argumentaré en la contrarréplica.

Por eso, a pesar de que continúa con sus mentiras e hipocresía y de que ahora pretende tener mucha civilidad (ya he señalado su impostura de dirigirse a mí de "usted"), y de que también pretende engañar presentándose como quien no ha perdido "las coordenadas esenciales" de lo que también le he obligado a que ahora tenga que referirse como "diferendo", cuando que antes se negó a debatir y me negó cualquier beligerancia, por eso publico esta, su "segunda" réplica, que le saqué con tirabuzón.

En mi contrarréplica anterior, a pesar de la infinita flojera que me provocó Trejo Delarbre con su mensaje, le respondí al día siguiente de recibirlo. Reconozco que ahora esa flojera me venció y aunque varias veces intenté ponerme a escribir esta explicación y la contrarréplica varias veces las abandoné. Tanta flojera me dio. 




"Segunda" réplica de Raúl Trejo Delarbre:

 Insisto, Terada, porque en su megalomanía se le olvidan las coordenadas esenciales en este diferendo

1. No he sido yo quien inició este intercambio. Usted descalificó al Dr. De la Barreda, en cuya honestidad tengo incondicional y razonada confianza. Como no compartí sus apreciaciones calumniosas entonces usted se empeñó en descalificarme.
2. Usted ha ocultado mis respuestas. Esa es, sostengo, una expresión de cobardía.
3. Veo que le inquieta que ya no le llame calumniador. Es que me he aburrido de tanto decirle lo mismo con la esperanza de que entienda que me parecía innecesario hacerlo. Pero ya que le conmueve tanto esa omisión, con gusto le pongo remedio: es usted un calumniador, además obsesionado en los mitos que construye. MI opinión sobre su comportamiento, lejos de haberse modificado, se refuerza con cada una de las alusiones que me dirige.
4. Le deseo suerte (de veras, sin ironía) en sus denuncias contra el acoso que dice sufrir. Toda la vida he insistido en que quienes tienen algo que decir deben hacerlo de frente, sin seudónimos y menos aún de manera anónima. Condeno, por eso, los anónimos que dice haber recibido. Ojalá que logre identificar a sus autores.
5. Sin embargo no puedo dejar de reconocer que usted mismo se ha empeñado en importunar, acosar y descalificar a muchas personas. Su obsesión enfermiza en los temas que juzga importantes (y que sin duda lo son para usted) lo ha conducido a un comportamiento persecutorio.
6. Una expresión reiterada de ese comportamiento es su exigencia para que todos aquellos con quienes se tropieza compartan sus puntos de vista en los temas que a usted le interesan. Ahora me exige que opine sobre el CISEN. Lo he hecho en diversas ocasiones, cuando así lo he resuelto. Pero usted no me impone su agenda ni sus opiniones. Estoy convencido de que eso ha ocurrido con otros de los ya abundantes destinatarios de sus imprecaciones.
7. Con esa trayectoria, me parece que no tiene autoridad alguna para calificar o descalificar, menos aún de la manera en que lo hace. ¿Miserable, dice? Pues estamos ante el burro hablando de orejas.



Segunda Contrarréplica:

Ya me he referido a lo de la "cobardía" de decidir no publicar los insultos de Trejo. También me he referido ya al fingir de Trejo, quien ahora pretende tener claras las "coordenadas esenciales " de un "diferendo" que antes se negaba a reconocer como tal. Igualmente le he obligado a reconocer que las copias escaneadas de oficios de la CDHDF que se han subido al blog son reales aunque antes afirmó que eran falsas. Incluso, ante mi firmeza, se ha tenido que echar para atrás en su intento de descalificarme como un paranoico que "inventa sus propias persecuciones", tanto que, para fingir una nobleza que en realidad no tiene, ahora hasta me desea suerte para que descubra quiénes me envían los anónimos...

En resumen, que punto por punto he ido desmintiendo a Trejo Delarbre, quien ha tenido que irse echando para atrás de las que ha pretendido tajantes y concluyentes afirmaciones suyas, porque en ellas ha combinado la tontería y el cinismo tras su ridículo hacerse el digno. A continuación respondo una a una sus afirmaciones implícitas, llenas de mezquindad y tontería:


I.- Trejo Delarbre: Ouienes me caen mal no tienen derecho a la libertad de expresión

El nuevo intento de Trejo para descalificarme, que le ocupa la mayor parte de su "segunda" réplica, es un intento el cual nuevamente le sale mal por su torpeza.

¿Qué imagen busca construir Trejo Delarbre de mí para intentar de nuevo descalificarme? La de alguien que se dedica a "importunar, acosar y descalificar a muchas personas". E imponerles mis ideas sobre "los temas que me interesan". Lo que sería una "obsesión enfermiza". 

En realidad Trejo Delarbre lo que pretende es que como yo, Tomoo Terada, le desagrado tanto, no tengo derecho alguno a comunicar mis ideas, a polemizar sobre ellas, a sostenerlas, defenderlas y promoverlas incluso con vehemencia. No, si Trejo Delarbre tuviera poder para hacerlo me haría callar, me negaría absolutamente el derecho de expresarme, el cual en cambio se lo otorga a sí mismo plenamente. 

Por ejemplo tuvo un breve intercambio de puntos de vista en Twitter (no le llamaría polémica porque el formato en realidad no permite polemizar en forma)  con el entonces presidente de la ahora extinta Cofetel, Mony de Swann, sobre la licitación 21 y temas conexos [http://observatoriomediosuia3.wordpress.com/2010/10/19/19oct10-de-swaan-y-raul-trejo-debaten-en-twitter-licitacion-21/]. Se puede apreciar que Trejo Delarbre en su intercambio con De Swaan no fue "respetuoso", "mesurado", "amable", "educado", "empático", "discreto"... es decir que no se refrenó "para calificar o descalificar", porque convencido de sus ideas vehementemente buscó poner en evidencia a De Swaan como un inepto servil a los intereses de Televisa, y que éste se rindiera y le diera la razón. 

Pero le parece muy mal a Trejo Delarbre que yo califique o descalifique y, sobre todo, que lo ponga en evidencia a él como el cínico e hipócrita de doble moral y doble discurso que repetidamente ha mostrado ser con su conducta en este asunto sobre De la Barreda Solórzano.

Sea tanto el lector, yo o Trejo Delarbre quien esté convencido de su razón si busca participar e incidir en la discusión pública entonces argumenta y presenta sus razones para que los demás "compartan sus puntos de vista en los temas que le interesan".  Pretender descalificar a alguien por hacer esto, sobre todo por parte de quien muchas veces pontifica sobre la libertad de expresión, es ridículo y sólo se le revierte exhibiendo ahora públicamente en su autoritarismo y doble discurso a este hipócrita, quien pretende esconder tras una cubierta académica su deshonestidad. 


II.- Trejo Delarbre: Quienes me caen mal no tienen derecho a denunciar abusos, si se atreven a hacerlo, sobre todo con mis amigos, es porque son enfermos acosadores de personas nobles y puras

Como Trejo alude a "muchas personas" que, según él, "importuno, acoso y descalifico" aunque a ninguna identifica, sólo voy a poner un botón de muestra de esa "pobre gente" por la que tanto se conduele: Rosa Beltrán.

Ya he escrito mucho sobre Beltrán en este blog y para quien le interese confirmar y profundizar al respecto remito a estas entradas:

http://teradatomoo.blogspot.mx/2009/10/escaramuza-acerca-de-rosa-beltran-con.html

http://teradatomoo.blogspot.mx/2009/12/la-verdad-pone-cada-quien-en-su-lugar.html

La información que en ellas aparece me releva de tener que probar y argumentar lo que ya se ha probado y argumentado extensamente. La que sigue en una exposición que sintetiza los hechos.

Rosa Beltrán, señora muy influyente por ser actualmente directora de Literatura adscrita a la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM y miembro del Comité editorial de la revista Nexos, tiene o tenía una columna en el suplemento cultural Laberinto, el cual supongo sigue existiendo, del periódico Milenio Diario (a partir de los hechos que cuento dejé de leer el suplemento).  

En su número de enero de 2006 la revista Nexos presentó un monográfico sobre la Ciudad de México, en el que Rosa Beltrán publicó como colaboración un texto con el título "Fiebre Amarilla" [http://www.nexos.com.mx/?P=leerarticulo&Article=660389]. Ese  texto era una crónica de una visita suya al Barrio coreano de la Zona Rosa, en el que, por un problema psicológico suyo consistente en un irracional odio antiasiático que ya ha expresado en otros textos pero de forma igualmente disfrazada y cobarde, introdujo varios invenciones en su texto para poder expresar ese odio pero sin riesgo de mostrarse abiertamente racista. Las más importantes fueron el inventar que un amigo la había acompañado en esa visita y que un periódico había publicado la noticia de una protesta de los vecinos de la colonia Roma ante la Delegación Cuauhtémoc en contra de los coreanos porque éstos se robaban sus gatos, sus mascotas, se daba a entender que para comérselos porque persistían en sus costumbres traídas desde Corea.

El inventar que un amigo anónimo la había acompañado le permitía atribuirle a esa, su invención, todas las mentiras y expresiones prejuiciosas que Beltrán, por temor a quedar exhibida como una racista, siendo que como académica en la UNAM, en donde prima de dientes para afuera como política oficial un discurso políticamente correcto de tolerancia e inclusión, no podía permitirse expresar abiertamente. El anónimo amigo imaginario de Beltrán, por ejemplo, era quien mencionaba la falsa noticia sobre la protesta anticoreana de los vecinos de la colonia Roma, en una periódico que también era anónimo.

No satisfecha de haber logrado ya engañar una vez a los lectores en 2006 dando (nunca mejor expresado) gato por liebre, presentando sus invenciones como hechos y difundiendo sin consecuencias su visión racista, Rosa Beltrán pretendió repetir el engaño refriteando su texto tres años y medio después, en 2009, en una versión abreviada mediante una edición muy torpe, que publicó ahora en Laberinto con el título "Extranjeros en casa".

(Originalmente era este enlace: [http://www.milenio.com/cdb/doc/impreso/8602402], pero acabo de darme cuenta de que Milenio lo borró, sin duda por la presión del deshonesto José Luis Martínez S. Pueden leer la "segunda versión" del texto racista y mentiroso de Rosa Beltrán en:
[http://www.correodelasculturas.org/?p=1064&lang=it], que es el enlace que ahora pongo.)

Leí ese texto. Me extrañó tanto su contenido como su evidente entrecortada redacción. Y descubrí que se trataba de un refrito. De la comparación entre las dos "versiones" se hacía evidente que Rosa Beltrán había inventado desde 2006 una serie de mentiras racistas.

Envié una carta de protesta al suplemento la cual fue publicada pero eso sí, echándome montón, acompañada tanto de una cínica "aclaración" de Beltrán, que nada aclaraba y sólo agregaba nuevas mentiras a las mentiras anteriores, como de un espaldarazo público del editor del suplemento a ella, y que para impidirme responder a las nuevas mentiras de Beltrán decretaba que sería la única vez que se ocuparían del asunto, dándole la última palabra a esa mitomana señora. 

[Me he dado cuenta de que ambos enlaces han sido suprimidos por Milenio. Hace tiempo se dio algo parecido y después de protestar señalando a José Luis Martínez S., como el responsable volvieron a estar en línea. Por lo visto tendré que hacer lo mismo.]

Desde entonces estoy vetado de facto de ese suplemento por la "condenable" acción de haberme atrevido a denunciar la enfermiza y cobarde conducta de Rosa Beltrán, el engaño tanto a los lectores de la revista como del suplemento presentándoles las invenciones de Beltrán como verdades, y en el caso de los lectores del suplemento que el editor del mismo les mostrara su desprecio confesando con desfachatez que para él no importaba que les diera textos no sólo mentirosos sino hasta para colmo refriteados.

Repito, esto es sólo un botón de muestra. Por supuesto en este y en la mayoría de los casos he provocado bastante molestia porque, desgraciadamente, hay muchos deshonestos, mentirosos e hipócritas como Beltrán y Trejo Delarbre quienes se ofenden mucho cuando, como yo me he atrevido a hacerlo, alguien les restriega en la cara esa, su deshonestidad, mentira e hipocresía.

Así que a Trejo Delarbre le parece condenable que yo denuncie y luche, dentro de mis posibilidades, en contra del racismo y la mentiras publicadas en medios. Dice no ser un miserable y que el miserable lo soy yo por atreverme a dar esa lucha. Bueno, con cada afirmación de este tipo él solo se pone en ridículo y confirma que sí, que es un miserable.


III.- Trejo Delarbre: Quienes me caen mal, ¿por qué me molestan con tonterías que ya pasaron hace tanto tiempo? ¿Si otros murieron y yo estoy vivo qué tiene que ver conmigo, qué me importa? A mí sólo me importa si involucra a mis amigos, "hombres superiores" como yo.

Con su recurrente deshonestidad, Trejo finge no haber leído bien lo que escribí para hacerse el ofendido y pretender que se le obliga a opinar sobre el Cisen, así en abstracto.

He denunciado que Santiago Creel, siendo secretario de Gobernación durante el sexenio foxista, dio una orden verbal a la entonces directora del Archivo General de la Nación (AGN) para que dejara ingresar e instalarse a los miembros del Cisen en el AGN. A pesar de que nominalmente el Cisen habían entregado los archivos sobre el 68, el Halconazo y la guerra sucia al AGN, en realidad nunca perdieron el control de esos documentos.

Creel hizo esto de dar una orden verbal para que no quedara documentación, expediente del ingreso del personal del Cisen al AGN. Porque ese ingreso jamás tuvo sustento legal.

Y si jamás tuvo sustento legal y se dio este no dejar documentación del ingreso, es bastante lógico que el personal del Cisen, al mando de quien había sido el jefe de Archivo del Cisen y tenía más de treinta años trabajando en la Secretaría de Gobernación bajo las ordenes de quienes eran investigados por las violaciones a derechos humanos, incurriendo en un conflicto de interés evidente, a lo que en realidad se dedicó fue a controlar y manipular la difusión de la información bajo su ilegal control y eventualmente a destruir la información realmente comprometedora. Por eso todos los procesos legales emprendidos contra personajes como Luis Echeverría Álvarez se cayeron.


En realidad, como se puede leer, Trejo Delarbre en ningún momento se pronunció respecto a este encubrimiento de delitos que afectaron a muchos miembros de su propia generación. Y en el colmo pretende estar muy molesto porque dice que lo quiero obligar a que comparta mi punto de vista, es decir, "obligarlo" a indignarse junto conmigo por el encubrimiento de los crímenes mencionados. Con su doble moral pretendió imponerme que publicara en este blog sus insultos pero ahora pretende indignarse -para desviar la atención-  con su fingida molestia porque se le quiso "obligar" a indignarse por esa manipulación para asegurar impunidad a criminales. Con razón apoya a De la Barreda. 

Ha mostrado que los sucesos de esa época sólo le interesan si afectan a los padres de sus amigos, como fue el caso de Luis de la Barreda Moreno, ya fallecido, padre de Luis de la Barreda Solórzano y funcionario de la extinta Dirección Federal de Seguridad, señalado de cometer violaciones a derechos humanos en ese tiempo. O para subirse al carro de la conmemoración de los 40 años del 68, publicando una investigación sobre lo que se publicó contra el movimiento estudiantil en la prensa de la época.

Lo que yo he investigado y publicado, gran diferencia con Trejo Delarbre, es sobre las acciones de políticos contemporáneos y en activo para encubrir la investigación de lo ocurrido hace ahora más de 40 años. Revelé algo que se quería ocultar en lugar de simplemente ir a la hemeroteca y trabajar a partir de recortes de información que en su momento fue publicada y difundida.

Y Trejo Delarbre se atreve a intentar cuestionar mi valentía, cuando que queda claro quién, al investigar, ha arriesgado mucho más.

Y dice no ser un miserable. 


IV.- Trejo Delarbre: Quienes me caen mal ni los veo ni los oigo. ¡Con los tuyos, con o sin razón!

Trejo Delarbre dice que tiene "incondicional y razonada confianza" en Luis de la Barreda. Si ya afirmó el disparate de que puedan haber acusaciones falsas sustentadas en documentos verdaderos no es de extrañar que afirme el nuevo disparate de que pueda haber una confianza que sea  incondicional y al mismo tiempo razonada, cuando que si es una no puede ser la otra. Es un oxímoron tal como lo es el que pueda existir un partido que se pretenda "revolucionario institucional", una contradicción lógica, tal como lo han señalado varios, entre ellos Octavio Paz. 

Raúl Trejo Delarbre pretende presentar, una vez más, como virtuosa indignación ante la "calumnia" en contra de un amigo lo que en realidad es simple y llanamente complicidad incondicional.


[La entrada está en elaboración. Falta agregar otras partes y tal vez se pulan y amplien algunos aspectos a lo ya publicado]