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viernes, 15 de octubre de 2010

La defensa animal como pretexto de la cruzada racista en el cono sur





Retomo el asunto de la cruzada racista que se dio en Chile alrededor de la presunta agresión del restaurantero chino Fabio Hua Fang al perro "Clinton" -siendo que el pobre animal ahora está olvidado por los tantos "defensores" que le salieron mientras el objetivo fuera la campaña de odio contra el "chino".




Y ahora, una vez que, venturosamente, los 33 mineros del yacimiento de San José fueron rescatados.



Como también venturosamente, hasta donde se puede saber en línea, Hua Fang no terminó linchado como los racistas pretendían.

Ya que el cobarde y deshonesto ciudadano chileno José alias "Jota" Linderos se dio cuenta de que su ataque en mi contra resultó contraproducente desapareció entonces el enlace original del mismo y ahora ahí se solicita el darse de alta por ser "zona privada" (http://elsoldeiquique.cl/index.php?option=com_user&view=login&return=aHR0cDovL2Vsc29sZGVpcXVpcXVlLmNsLz9vcHRpb249Y29tX2NvbnRlbnQmdmlldz1hcnRpY2xlJmlkPTIzNiZjYXRpZD01NyZJdGVtaWQ9MTEwJmZvbnRzdHlsZT1mLWxhcmdlcg==).

Tuve la precaución de guardar el archivo de su líbelo en contra mía y está a consulta en este enlace.

Por lo tanto para nadie será necesario darse de alta en su periodicucho en línea, El Sol de Iquique, a fin de poder enterarse de este asunto.

Y por supuesto está pendiente la respuesta que merece el culto "argentino de mierda" Marco Albornoz, quien inició un debate conmigo sobre el asunto del perro "Clinton", debate que él mismo propuso pero del que terminó huyendo cobardemente, entre mentiras y pretextos llenos de lo que los propios argentinos llaman "viveza criolla", al darse cuenta de que no le iba a resultar fácil.

Esta entrada irá creciendo.

[Noticia de última hora (sábado 16 de febrero de 2010, 13:03, hora de la Ciudad de México): Acabo de leer dos comentarios que Marco Albornoz envió uno tras otro, hace unas horas, como reacción a esta entrada en la que se le menciona, y que supuestamente le ha provocado una gran indignación.

Por supuesto que los publicaré pero no sin antes redactar las respectivas respuestas que se merecen, igual que él jamás publicó mis comentarios en su blog "animalista" sin acompañarlos con sus tramposas "respuestas". Y eso que me insulta en el primero, pero como en el segundo alude de algún modo al "fair play" al que aludí en mi último comentario que le envié y que ya no publicó, mostraré tolerancia a este hipócrita "defensor animal" que para nada habla ni pregunta sobre el "individuo Clinton". Estén pendientes.]

Más sobre Marco Albornoz en la entrada siguiente: teradatomoo.blogspot.com/argentinovstomoo

[No recuerdo haber conocido alguna vez a una "Laura H S", quien, si es una persona real, realmente no se identifica, así que es lo mismo que un anónimo. Pero no es difícil obtener información acerca de mí y manipularla, mezclándola con mentiras: me he conseguido grandes enemigos como, por ejemplo y por obvias razones, la gente del Cisen.

Y por cierto que para saber lo del Barco Mundial de la Juventud no se necesita haberme conocido. Eso está en línea: http://gbooks1.melodysoft.com/app?ID=ondanikkei&DOC=211 . Lo sucedido en Chile sólo confirma lo que preví entonces, en cuanto a los resultados nefastos de callar y no hacer frente a los estereotipos racistas.

Y Rosa Beltrán, como alta funcionaria de la UNAM, facilmente puede conseguir en dónde estudié, pues aquí se mencionan mis estudios en esa Universidad: http://www.letralia.com/firmas/teradatomoo.htm. Esa señora realmente estaría obsesionada conmigo. Pues habiendo sido yo censurado en Laberinto, mi blog le ha parecido tan amenazante como para, en respuesta, haber mandado crear, con evidentes amplios recursos, su propio sitio. ]

Pero lo importante es escribir acerca de lo sucedido con el pobre perro "Clinton" y Fabio Hua Fang. Continuaremos con el tema.

Antes de proseguir, dos anotaciones importantes:

La "viveza criolla" no tiene, hasta donde sé, una definición establecida y compartida por todos en la Argentina, pero por lo que he hablado con los argentinos que he conocido tiene mucho que ver con esa imagen, ese estereotipo del argentino como un individuo prepotente, presuntuoso, dedicado a sobajar a los demás, quienes no lo "merecen". Que detrás de una aparente seguridad, una fachada de alta autoestima en realidad oculta una profunda inseguridad. Esta es la imagen que se usa en los chistes sobre argentinos.

Esta imagen, este estereotipo que algunos argentinos se han encargado de difundir al exterior de la Argentina con su conducta, ha perjudicado a sus demás compatriotas, quienes muchas veces se enfrentan con el recelo en otros países latinoamericanos por el simple hecho de abrir la boca y hablar con el típico acento argentino, y con el vos, con el che y otros argentinismos. Que tienen que oir, por ejemplo, que se les diga que son bastante agradables para ser argentinos. Así que no hay que generalizar, a pesar de encontrarse casos como el del hipócrita "defensor animal", Marco Albornoz, ya señalado.

A gente como él por lo visto sólo le interesa utilizar a "Clinton" como pretexto para poder manifestar libremente su odio. ¿Por qué no organiza este simulador una colecta para que se le pague a alguien para cuidar a "Clinton" el resto de lo que tenga de vida, si es que no se consigue persona que lo adopte? ¿O por qué no adopta él mismo a "Clinton", su "única pre-ocupación", y se lo trae desde Chile?

La segunda anotación se refiere a los defensores animales, quienes tienen todo mi respeto y admiración siempre que su actividad no oculte otros intereses. Mencione el caso de la activista pro derechos animales Pepa García, de Teleperra, a quien incluso envié un correo de felicitación por su valentía al ir en contra de la corriente y señalar el racismo que se estaba dando alrededor del caso del perro "Clinton". Espero no haya recibido anónimos insultantes por eso.

Esto hay que dejarlo muy claro para quienes por primera vez lean sobre este asunto, a fin de que no sean engañados. A Marco Albornoz no puede importarle menos el perro "Clinton" y la defensa animal. Para él sólo se trata de un pleito personal que intenta disfrazar como indignada defensa de un perro por el que no ha hecho (ni por lo visto hará) nada real.

En realidad se trata de puro resentimiento suyo porque "me atreví" a meterme con él, a exhibirlo. Durante más de dos meses ha estado en este blog la entrada inmediatamente anterior: http://teradatomoo.blogspot.com/2010/08/respuesta-al-deshonesto-y-censurador.html , la cual fue dirigida a los racistas chilenos disfrazados de defensores animales. Albornoz en ningún momento asumió la "defensa" por sus "hermanos", supuestamente luchando por "Clinton". Ni lo ofendió la imagen de Augusto Pinochet que coloqué en esa entrada para que los sedicentes "defensores animales" pudieran ver, cual si fuera un espejo, su verdadera imagen.

Fue hasta que lo mencioné por su nombre que, furioso y echando espuma por la boca, se dio por aludido.

Es el mismo que concluyó unilateralmente en su blog la polémica que él mismo había propuesto que entablaramos, censurando el último comentario que envié de mi correo al suyo. Y que ahora clama "censura" de mi parte siendo que, en todo caso, el me censuró primero. Y no sólo eso: abusivamente quiso dejar bien establecido que él tenía la última palabra y que ya no había más de que hablar, firmando "M" y mandándome a un enlace que, según él, apoyaba su punto de vista. Realmente lo que le ha sacado de quicio es el que le haya dado una sopa de su propio chocolate. Que le haya aplicado el mismo trato que aplica a los demás.

Nuestro hipócrita "defensor animal" con sus insultos lo que pretende es que me rebaje a su nivel, desatar un flame war que "probaría" que soy tan hipócrita como lo es él. Que de mi parte no habría tampoco interés real alguno en discutir seriamente la defensa animal, el racismo y cualquier otro tema. Cree también que replicando sus mensajes en Facebook y otras partes la gente en línea le dará la razón, como si el que más pueda gritar y más fuerte lo haga pudiera demostrar con eso que tiene la razón.

Por supuesto mis enemigos en México pueden seguir apoyándolo escribiendo en su blog sus mentiras acerca de mí, cual muro de los Lamentos, multiplicándose y ocultos tras varios nombres. Como dice el refrán: Dios los cría y ellos se juntan...

Pero a pesar de la hipocresía y cinismo de Albornoz me pregunto si su gran ego no sufrirá un severo daño cuando se dé cuenta de que fue utilizado como "tonto útil", desde México, por el Cisen y otras entidades y personajes igualmente oscuros.

Me escribió:

Pero gracias por la experiencia, he leído perfiles tuyos de gente muy allegada a vos, muy próxima, mails y declaraciones que hacen de vos todo un personaje, che...

Pues lo autorizo a publicar toda esa basura, esos "mails y declaraciones" de gente que utiliza seudónimos y abre cuentas de correo con diferentes nombres inventados, a fin de evitar ser rastreados. Sólo probarían la "Severa Vigilancia" -como el título de la obra de Jean Genet- a la que alguien como yo, que "no soy nada", estaría sometido.

Por eso se equivoca al hablar de que quien se oculta tras "Laura H S" o cualquier otro nombre inventado sea gente allegada a mí. Porque mis allegados son personas con nombres reales y valor para dar la cara, a diferencia de sus nuevos "amigos", con quienes sólo el odio compartido hacia mí es su único punto de unión.

[Por cierto que recibí un comentario de "Laura H S", pero bajo otro nombre, según parece ser su costumbre. Dice conocer a Rosa Beltrán y hablar con ella. (!) (?)]

[Después de que mencioné públicamente el comentario anterior recibí otro que pretendía "corregir" lo antes escrito, enviado también bajo otro nuevo nombre. Me quedé tan asombrado de este rápido cambio que, además de aprovechar para adelantar en otros asuntos, estuve pensando en si debía de publicarlos. Decidí no hacerlo pues sería darles una seriedad y respetabilidad que no tienen. Estuve pensando también en si debía volver a escribirle al actual jefe de Rosa Beltrán, el Coordinador de Difusión Cultural de la UNAM, Sealtiel Alatriste, para desmentir la respuesta que me había dado en cuanto a que lo de Beltrán había sido un "malentendido", haciendo de su conocimiento esto.

A pesar del profundo desprecio que tengo hacia una mitómana racista como lo es Rosa Beltrán, ni yo ni nadie podría acusarla de algo con base en que el autor de un anónimo dice conocerla. Contradeciría lo que he peleado en el caso de Elena Garro. Por su propio carácter no podrían ser, en todo caso, prueba alguna en contra de Beltrán.

Quienes haya vivido el recibir anonimos saben que la intención de quien o quienes lo hacen es el sentir poder sobre la persona a la creen que así pueden intimidar.

Ya he explicado a los nuevos lectores de qué va el asunto con el hipócrita "defensor animal" Marco Albornoz. Ahora daré los antecedentes sobre el Cisen y Rosa Beltrán.

El Cisen (Centro de Investigación y Seguridad Nacional) es el organo del gobierno federal mexicano dedicado a la "inteligencia política". A partir de mi investigación sobre el escándalo de las acusaciones de espionaje en contra de la escritora Elena Garro derivé a encontrar que la presencia de personal del Cisen en el Archivo General de la Nación, para hacerse cargo de las pruebas de actos genocidas que involucraban a sus propios compañeros, era ilegal. Esto tuvo su primera manifestación publicada en una columna del periódico Milenio Diario, uno de los principales periódicos mexicanos, dejando de lado algunas violaciones a la ética periodística que algunos de sus miembros cometen como, por ejemplo, la censura que ya he mencionado sufrí en su suplemento cultural, Laberinto, porque su editor quiso darle un espaldarazo público precisamente a Rosa Beltrán.

Aunque no de inmediato, no mucho tiempo después de que esta columna sobre mi investigación,"La guerra sucia de Fox", fuera publicada, a su autora, Maite Reyes-Retana, se le dijo que el periódico tenía problemas presupuestales, que no había dinero para pagarle su columna. Ni se le corrió ni se le censuró en el sentido de una negativa a publicar un texto que ella entregara. Simple cuestión de dinero. Pero curiosamente, hasta donde he podido darme cuenta, la suya, la columna "Acentos", fue la única columna eliminada en esa época.

Y mucho antes de eso, antes que a cualquier otro medio, me había dirigido con esta información al periódico Reforma, otro de los principales periódicos del país. Me entrevistó un reportero llamado Israel Rivera, a quien entregué unas 30 copias de documentos oficiales relacionados con el asunto. Después de innumerables ocasiones posteriores en las que pregunté por este reportero y por su editor, Jorge Arturo Hidalgo, resultó que el reportero había renunciado o lo habían corrido (no se me explicó). Si desde un principio se me hubiera dicho claramente que para Reforma esa información no tenía relevancia periodística o no iba con su línea editorial me habría parecido una actitud discutible pero respetable. Pero lo que hubo fueron todas esas vueltas extrañas.]

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Me gusta la buena conversación, sea personal o en línea, pero borraré sin contemplaciones cualquier insulto. Cuando he criticado a alguien siempre he mostrado las razones para hacerlo. Y jamás me he ocultado en el anonimato, como hacen muchos en línea.